La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró este lunes que su gobierno no tolerará la impunidad en el caso de Teuchitlán, Jalisco, donde fue descubierto un crematorio clandestino utilizado por un grupo del crimen organizado. Durante su conferencia matutina, la mandataria federal reiteró su compromiso con las familias de personas desaparecidas y anunció medidas para enfrentar la crisis de desapariciones en el país.
Investigación en marcha: FGR y Comisión Nacional de Búsqueda en el rancho Izaguirre
El hallazgo en el rancho Izaguirre, realizado el pasado 5 de marzo por el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, reveló la existencia de un centro de adiestramiento criminal que también funcionaba como crematorio clandestino. La investigación ahora está a cargo de la Fiscalía General de la República (FGR), con la supervisión de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB).
Sheinbaum enfatizó que su administración está comprometida con la transparencia y la justicia, señalando que su gobierno no fabricará «verdades históricas», en referencia a la polémica versión oficial del caso Ayotzinapa durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.
«No habrá impunidad. Nunca ocultaremos nada. La verdad debe prevalecer siempre. En mi gobierno no habrá construcción oscura de verdades históricas nunca», advirtió la presidenta.
Posible encubrimiento en la administración de Enrique Alfaro
Uno de los aspectos más cuestionados del caso es que el rancho Izaguirre ya había sido intervenido en septiembre de 2024 por la Guardia Nacional y la Fiscalía de Jalisco, en ese entonces bajo el gobierno de Enrique Alfaro. Sin embargo, en aquella ocasión, las autoridades no reportaron hallazgos de crematorios ni restos humanos. La revelación de las fosas clandestinas por parte del colectivo de búsqueda ha generado sospechas de posible omisión o encubrimiento por parte del gobierno estatal anterior.
Ante esto, Sheinbaum informó que se investigará a fondo la actuación de las autoridades jaliscienses en ese momento para deslindar responsabilidades.
La mandataria federal hizo un paralelismo con el caso Ayotzinapa, recordando la manipulación de pruebas y la imposición de una versión oficial en el sexenio de Peña Nieto. La llamada «verdad histórica» señalaba que los 43 normalistas desaparecidos en 2014 habían sido incinerados en el basurero de Cocula por el grupo criminal Guerreros Unidos, lo que más tarde fue desacreditado por la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia (CoVAJ).
«Desde el gobierno no se tolerará la construcción de verdades a medias o falsedades», sentenció Sheinbaum.
Con este mensaje, la presidenta reiteró que su gobierno está comprometido con esclarecer los hechos mediante evidencia científica y con perseguir a los responsables de los crímenes en Teuchitlán.




