El problema de las desapariciones en México continúa agravándose. Según datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), en los primeros 162 días de la administración de Claudia Sheinbaum (del 1 de octubre de 2024 al 11 de marzo de 2025) se han registrado 6,726 casos de desaparición, lo que representa un promedio de 41.5 personas desaparecidas por día.
Este número significa un incremento del 92.44% en comparación con los 3,495 casos registrados en el mismo período durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, lo que ha encendido las alarmas sobre la crisis de desapariciones en el país.
Estados más afectados por desapariciones
Las cifras revelan que el Estado de México es la entidad con mayor número de casos, sumando 1,065 desapariciones en este período. La Ciudad de México le sigue de cerca con 1,013 casos, apenas 52 menos. Entre ambas entidades concentran el 30.89% del total de desapariciones en el país.
Otros estados con cifras alarmantes incluyen:
- Sinaloa: 524 casos
- Puebla: 518 casos
- Michoacán: 410 casos
- Sonora: 378 casos
- Baja California: 317 casos
En contraste, los estados con menos casos de desapariciones registrados fueron:
- Yucatán: 2 casos
- Tlaxcala: 4 casos
- Colima: 8 casos
- Campeche: 16 casos
- Coahuila: 31 casos
Grupos más afectados: jóvenes y hombres
Los datos muestran que la mayoría de las víctimas son hombres. De los 6,726 casos registrados, 4,717 corresponden a hombres y 2,006 a mujeres. En tres casos, no se ha determinado el sexo de la persona desaparecida.
Por otro lado, los adolescentes y jóvenes son los grupos más vulnerables. El rango de edad con más desapariciones es el de 15 a 19 años, con 1,167 personas desaparecidas (551 hombres y 616 mujeres).
Otros grupos etarios con altos índices de desaparición son:
- 25 a 29 años: 857 casos (681 hombres y 176 mujeres)
- 20 a 24 años: 793 casos (591 hombres y 202 mujeres)
- 30 a 34 años: 778 casos (612 hombres y 165 mujeres)
Impunidad y crisis institucional: las causas del problema
Según expertos, el alarmante incremento en desapariciones se debe a factores como la impunidad, la colusión institucional y la falta de capacidad de las fiscalías para investigar estos crímenes.
En entrevista con El Economista, Jonathan Ávila, coordinador del eje temático de desaparición de la organización CEPAD A.C., señaló que la mayoría de las investigaciones quedan inconclusas y los perpetradores no son castigados.
«Aunque se inicien carpetas de investigación y se realicen algunos procesos de búsqueda, no hay un seguimiento puntual ni un esclarecimiento de los hechos. La mayoría de las personas desaparecidas no son localizadas y los perpetradores no son castigados», explicó Ávila.
Como ejemplo, mencionó el caso de Ayotzinapa, en el cual, a pesar de la gran presión mediática e incidencia política, aún no se ha esclarecido la verdad. Esto, según el experto, demuestra la falta de justicia en el país y la poca capacidad de las instituciones para resolver los casos.
Además, la sobrecarga de trabajo en las fiscalías estatales impide un seguimiento efectivo de las investigaciones. En estados como Jalisco, un solo Ministerio Público puede tener más de 300 carpetas de desapariciones, lo que hace que la mayoría de los casos queden en el olvido.
Posibles soluciones: reformas estructurales y prevención
Para enfrentar esta crisis de desapariciones, Ávila propone una política nacional de prevención, que contemple:
- Acciones contra el reclutamiento forzado de jóvenes por parte del crimen organizado.
- Creación de protocolos nacionales de identificación de cuerpos para agilizar los procesos de reconocimiento de víctimas.
- Reforma profunda en las fiscalías para mejorar la capacidad de investigación y seguimiento de los casos.
Mientras tanto, la administración de Claudia Sheinbaum enfrenta una creciente presión para dar respuestas concretas ante esta crisis de desapariciones, que sigue empeorando día tras día.
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