El exfiscal general del estado de Veracruz, Jorge Winckler Ortiz, fue vinculado a proceso este jueves 27 de marzo, acusado del delito de tortura en agravio de un exfuncionario de la administración de Javier Duarte de Ochoa, identificado bajo las iniciales G.A.G.
La resolución fue emitida por el Juez de Proceso y Procedimiento Penal Oral del Distrito Judicial de Xalapa, con sede en Pacho Viejo, quien también ratificó la medida cautelar de prisión preventiva justificada, según informó la Fiscalía General del Estado (FGE) durante la madrugada, mediante un breve comunicado en redes sociales.
Un caso que remonta a 2018
El caso, bajo el número 115/2025, está a cargo del juez Antonio Zarur Ahumada y se refiere a hechos ocurridos en 2018, luego de la detención del agraviado, entonces director de Servicios Periciales de la FGE. La audiencia de vinculación inició el miércoles 26 de marzo por la mañana y se extendió por más de diez horas.
De acuerdo con la defensa de la víctima, encabezada por el abogado Jorge Reyes Peralta, G.A.G. fue sometido a un encierro en condiciones que califican como tortura: fue encerrado en una celda donde se reproducía reguetón a todo volumen día y noche, particularmente canciones del artista Maluma, a pesar de ser un aficionado a la música clásica. Durante su cautiverio, habría perdido ocho kilogramos de peso y enfrentado interrogatorios nocturnos sin la presencia de su defensa legal.
El relato de la defensa también incluye una supuesta propuesta de colaboración indebida ofrecida por el propio Winckler y el entonces gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares. A cambio de declarar contra el exfiscal Luis Ángel Bravo Contreras, se le ofrecía detener la música, proteger a su familia y permitirle tener televisión y teléfono en su celda.
Bravo Contreras, presente en la audiencia, declaró a medios que Winckler “se prestó a cosas ruines” y que “el karma lo alcanzó”, recordando que él también fue encarcelado bajo cargos que considera políticos. Su proceso por obstrucción de la investigación en el caso de 13 cuerpos hallados en La Aurora aún continúa abierto.
Historial de imputaciones
Esta no es la primera vez que Winckler enfrenta señalamientos por violaciones a derechos humanos. Fue detenido en 2022 en Oaxaca y desde entonces ha acumulado varias causas penales por desaparición forzada, privación ilegal de la libertad y tortura.
En 2024, fue vinculado a proceso por la tortura de Francisco Zárate Aviña, excolaborador de Bravo Contreras. Ambos casos comparten una narrativa: el uso de la coerción para fabricar declaraciones en contra de figuras del gobierno de Duarte.
El propio exgobernador Javier Duarte, desde prisión, señaló a Winckler en redes sociales como responsable de ordenar actos de tortura a través de sus entonces colaboradores Ledcoronel G. y Marcos Even Torres Zamudio, ambos actualmente prófugos de la justicia.
Winckler fue destituido en 2020 por el Congreso de Veracruz, al considerar que no cumplía con los requisitos legales para el cargo. Desde entonces, ha permanecido bajo custodia en el penal de Pacho Viejo, acumulando procesos judiciales y controversias en torno a su gestión como fiscal.
Este nuevo caso se suma a una serie de señalamientos que perfilan a Winckler como una figura clave en presuntas prácticas de persecución política y abuso de poder durante el bienio de Miguel Ángel Yunes en el estado.
La FGE ha reiterado que las investigaciones continuarán para identificar a todos los responsables y garantizar justicia a las víctimas de abusos cometidos bajo el mando del exfiscal.
También te puede interesar: Sheinbaum lanza campaña para erradicar la apología del delito en los corridos tumbados




