Fortunata, una de las jirafas más longevas del mundo, murió a los 36 años y cinco meses en el Centro de Conservación de Vida Silvestre Chapultepec, donde vivió durante más de tres décadas y tuvo al menos 10 crías.
La Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (Sedema) informó el fallecimiento de Fortunata, considerada la jirafa más longeva de la capital. El ejemplar murió el sábado 19 de septiembre, después de alcanzar una edad excepcional para su especie.
Durante su permanencia en Chapultepec, Fortunata se convirtió en uno de los ejemplares más reconocidos del Centro de Conservación de Vida Silvestre. Además, tuvo al menos 10 crías y fue abuela de varias generaciones, por lo que dejó descendencia dentro del programa de conservación de la especie.
Su longevidad también estuvo relacionada con el seguimiento especializado que recibió durante décadas. De acuerdo con la Sedema, el ejemplar contó con atención profesional en materia veterinaria, nutricional y zootécnica por parte del personal encargado de su cuidado.
Fortunata vivió más de tres décadas bajo cuidado especializado
La jirafa permaneció durante más de 30 años en las instalaciones de Chapultepec. A lo largo de ese periodo, su cuidado incluyó vigilancia médica y atención especializada para atender sus necesidades como ejemplar de fauna silvestre bajo manejo humano.
La dependencia capitalina destacó que alcanzar los 36 años y cinco meses representa una longevidad extraordinaria. Por ello, el caso de Fortunata también forma parte de la historia de conservación y manejo de fauna silvestre en los zoológicos de la Ciudad de México.
Asimismo, su descendencia permitió que varias generaciones de jirafas formaran parte de la población bajo cuidado de los centros de conservación. La información oficial señala que Fortunata fue madre de por lo menos 10 crías y posteriormente abuela de varias generaciones.
La Sedema expresó su reconocimiento al personal que acompañó y cuidó al ejemplar durante su vida. La dependencia también manifestó su pesar a las personas que conocieron a Fortunata y siguieron su historia durante los años que permaneció en Chapultepec.
Chapultepec mantiene programas de conservación de jirafas
El fallecimiento de Fortunata ocurre en un centro que continúa con programas de reproducción y conservación de fauna silvestre. De hecho, la propia Sedema informó en 2025 sobre el nacimiento de una cría macho de jirafa en Chapultepec, ocurrida el 30 de diciembre de 2024.
La cría, nombrada Jabari, nació de Luna, una jirafa de seis años, y del macho Valentino, de cinco años. El ejemplar se incorporó a la manada que habita en el bioma de la sabana africana del Centro de Conservación de Vida Silvestre de Chapultepec.
La Sedema señala que las jirafas son los mamíferos terrestres más altos del mundo y que enfrentan problemas de conservación en sus poblaciones silvestres. En ese contexto, los programas desarrollados en centros especializados buscan contribuir al manejo y preservación de ejemplares bajo cuidado humano.
La historia de Fortunata se suma así a la de otros animales emblemáticos que han formado parte de Chapultepec durante décadas. Su longevidad, su descendencia y el seguimiento recibido durante su vida marcaron su permanencia dentro del centro de conservación.
Con su muerte, el Centro de Conservación de Vida Silvestre Chapultepec pierde a uno de sus ejemplares más longevos, mientras la población de jirafas continúa bajo cuidado especializado y dentro de los programas de conservación de la capital.
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