La administración del presidente Donald Trump está lista para presionar al Kremlin con una serie de exigencias que podrían alterar drásticamente el rumbo del conflicto entre Rusia y Ucrania. Estados Unidos busca establecer condiciones firmes que obliguen a Moscú a retroceder en sus ambiciones más agresivas, según revelaron fuentes cercanas a las negociaciones.
Washington quiere una Ucrania armada y autónoma
Uno de los puntos más delicados del borrador de paz propuesto por EE. UU. es el reconocimiento del derecho de Ucrania a mantener un ejército completamente operativo, así como una industria de defensa independiente. “Aceptar que Kiev cuente con un ejército adecuadamente equipado y dotado, como exigen Ucrania y sus aliados europeos, significaría que Putin tendría que renunciar a su objetivo de desmilitarizar Ucrania”, revelaron personas al tanto de las conversaciones.
El enviado especial estadounidense, Steve Witkoff, será el encargado de presentar estas demandas directamente al presidente Vladimir Putin en una reunión programada para los próximos días. Las fuentes, que pidieron anonimato, explicaron que este paso representa un punto de quiebre en la postura de Washington.
Devolución de Zaporiyia y acceso al Dniéper
Otro de los requisitos clave planteados por el equipo de Trump es la devolución de la planta nuclear de Zaporiyia, actualmente bajo control ruso, la cual quedaría bajo supervisión estadounidense. Además, Washington exige que Ucrania tenga libre paso por el río Dniéper y la recuperación de territorios ocupados en la región de Járkov.
Aunque no se han definido todos los detalles, los negociadores insisten en que Moscú debe ceder si quiere un alto el fuego. El presidente Trump considera que ambas partes deben hacer sacrificios. Sin embargo, sus críticos advierten que la propuesta de reconocer Crimea como territorio ruso inclina la balanza a favor del Kremlin.
Críticas por el manejo de Crimea y presión a Zelenski
Durante una reunión en París, se discutió que Estados Unidos podría aceptar formalmente que Crimea pertenece a Rusia, mientras congelaría el estatus del resto de los territorios ocupados. “Nadie está pidiendo a Zelenski que reconozca Crimea”, afirmó Trump esta semana en su red Truth Social, en respuesta a las crecientes críticas. En la misma plataforma, expresó su frustración ante la violencia rusa: “¡Vladímir, ALTO! Mueren 5000 soldados a la semana. ¡Consigamos el acuerdo de paz!”

Mientras tanto, Ucrania sigue bajo ataque. La noche del 23 de abril, Rusia lanzó el mayor bombardeo del año contra Kiev, matando al menos a 12 personas y obligando al presidente Volodímir Zelenski a cancelar su visita oficial a Sudáfrica. “No podemos hablar de líneas rojas sin un alto el fuego incondicional”, dijo el mandatario ucraniano tras el ataque.
El gobierno de Trump ha advertido que si no hay avances, EE. UU. podría retirarse de las negociaciones. “Hasta ahora, los críticos han considerado las propuestas estadounidenses como sesgadas a favor de Rusia”, reportó Bloomberg, especialmente por la presión a Ucrania para abandonar sus aspiraciones de ingresar a la OTAN.
También te puede interesar: Estados Unidos presiona a Ucrania para aceptar la pérdida de territorios en busca de la paz con Rusia




