El presidente Donald Trump podría recibir el avión más lujoso que jamás haya volado bajo la insignia del gobierno de EE. UU. La familia real de Qatar planea obsequiarle un Boeing 747-8 personalizado, una aeronave que supera en lujo y tamaño al actual Air Force One y que ha sido utilizada durante años por una de las figuras más acaudaladas de ese país.
La noticia fue difundida por ABC News, citando a fuentes cercanas a la negociación. El anuncio oficial del regalo se espera esta semana, coincidiendo con la visita de Trump a Qatar como parte de su gira por Medio Oriente.
El avión, que perteneció a Hamad bin Jassim bin Jaber Al Thani, ex primer ministro y multimillonario miembro de la familia real qatarí, ha sido descrito como una joya de la aviación ejecutiva.
Ahora, podría convertirse en el nuevo Air Force One, reemplazando a la envejecida flota presidencial que Trump considera obsoleta.
Qatar le pone alas al nuevo Air Force One
Durante su primer mandato, el presidente Trump firmó un contrato con Boeing para renovar los aviones presidenciales, pero los retrasos constantes en la entrega han provocado molestia en la actual administración.
La Fuerza Aérea señaló que las nuevas unidades podrían estar listas hasta 2027, un calendario que el mandatario considera inaceptable.
En febrero, Bloomberg informó que Trump inspeccionó personalmente el avión qatarí cuando aterrizó en West Palm Beach, Florida. “Podríamos ir a comprar un avión”, declaró en aquel entonces, visiblemente insatisfecho con los avances de Boeing.
Límites éticos y legales
Aunque el Departamento de Justicia y la Casa Blanca no han emitido comentarios oficiales sobre la legalidad de aceptar un regalo de tal magnitud, la maniobra podría reavivar el debate sobre los límites éticos y legales en la diplomacia personal de Trump.
El avión Boeing 747-8 que Qatar planea regalar no solo es más nuevo que los actuales aviones presidenciales, también está equipado con interiores de lujo que incluyen salas de juntas, recámaras, cocinas completas y sistemas de seguridad de primer nivel.
Mientras tanto, ni la embajada de Qatar ni sus representantes han confirmado públicamente la entrega del jet. Sin embargo, se espera que la presentación oficial ocurra durante la gira del presidente por Medio Oriente.
Con este movimiento, Trump no solo buscaría reforzar su imagen internacional, sino también enviar un mensaje claro a Boeing: si no cumplen, buscará otras alternativas, aunque vengan envueltas en oro y petróleo.
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