Estados Unidos revisa visas de estudiantes chinos: Marco Rubio promete revocaciones inminentes

Washington ha puesto bajo la lupa a más de 270 mil estudiantes chinos que actualmente residen en el país. La administración del presidente Donald Trump, a través de su secretario de Estado, Marco Rubio, anunció que el gobierno ya está revisando las visas antes de proceder con revocaciones que, en sus palabras, llegarán «más pronto que tarde».

La vocera del Departamento de Estado, Tammy Bruce, confirmó este jueves que los visados están siendo sometidos a un análisis riguroso. “Todos los que estén aquí con un visado deben saber que Estados Unidos se toma muy en serio sus visas. No es un proceso único”, afirmó Bruce, al responder si los estudiantes chinos deberían temer perder sus permisos de estancia.

Este anuncio ha generado alarma entre los estudiantes y académicos, al tiempo que añade tensión a una relación bilateral ya deteriorada. En un comunicado titulado “Las nuevas políticas de visado ponen a EE. UU. primero, no a China”, Rubio afirmó que su departamento, en coordinación con Seguridad Nacional, iniciará una campaña para “revocar agresivamente” las visas actuales y endurecerá los criterios para futuras solicitudes.

Seguridad nacional y sospechas políticas

La portavoz insistió en que se trata de una cuestión de seguridad nacional. “Cada adjudicación de visado es un tema de seguridad nacional”, subrayó, al tiempo que defendió que tener una visa “es un privilegio, no un derecho”.

Según Rubio, se comenzará con los estudiantes que cursen estudios en «campos críticos» o tengan presuntas conexiones con el Partido Comunista Chino. Este enfoque ha sido criticado por académicos y organismos internacionales por su vaguedad y posible carga ideológica.

Para algunos, la medida recuerda políticas migratorias históricas de exclusión. Linqin, estudiante chino en la Universidad Johns Hopkins, señaló que se siente “como una nueva versión de la Ley de Exclusión China”, legislación que en el siglo XIX prohibía la inmigración china y el acceso a la ciudadanía.

Reacción de Pekín y clima hostil

China no tardó en responder. La portavoz del Ministerio de Exteriores, Mao Ning, calificó la medida como “irracional, politizada y discriminatoria”, y afirmó que su gobierno ya presentó una protesta formal ante Washington. “Esta acción deja en evidencia la mentira de que Estados Unidos defiende la libertad y la apertura”, agregó Mao.

Durante el primer mandato del presidente Trump, en 2019, China ya había advertido a sus ciudadanos sobre las dificultades crecientes para obtener visas estadounidenses. Ahora, con más de una cuarta parte del total de estudiantes internacionales en EE. UU. provenientes de China, la política podría significar un golpe contundente para los intercambios académicos.

Desde Harvard hasta universidades estatales, el temor ha comenzado a permear en las comunidades universitarias, que ya enfrentaban una atmósfera enrarecida por las críticas del propio Trump, quien ha acusado a algunas instituciones de ser “progresistas” o “antisemitas”.

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