El movimiento ocurrió frente a la costa de Usulután la tarde del miércoles y no dejó víctimas ni daños reportados; tampoco generó alerta de tsunami.
Un sismo de magnitud 5.7 sacudió El Salvador la tarde del miércoles 12 de agosto, con epicentro frente a la costa del departamento de Usulután. El movimiento ocurrió a las 18:30 horas y fue percibido en distintas zonas del país.
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) salvadoreño ubicó el epicentro a 55 kilómetros al sur de la playa El Espino, con una profundidad de 50.89 kilómetros. El organismo explicó que el movimiento fue provocado por la dinámica del proceso de subducción.
La profundidad del sismo ayudó a explicar que el movimiento fuera perceptible en una amplia zona, aunque las autoridades no reportaron víctimas ni daños materiales durante las primeras evaluaciones.
Además, el MARN descartó una amenaza de tsunami para El Salvador después del movimiento telúrico.
El fenómeno también fue registrado por organismos internacionales. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) reportó el mismo evento con magnitud 5.5, una profundidad de 56.8 kilómetros y una ubicación de 69 kilómetros al suroeste de Chirilagua, en El Salvador.
La diferencia entre las magnitudes corresponde a las mediciones realizadas por distintos organismos sismológicos. Para la información local, el dato actualizado del MARN fue de 5.7.
El movimiento se percibió fuera de El Salvador
El temblor no quedó limitado al territorio salvadoreño. Reportes regionales señalaron que también fue percibido en sectores de Honduras y Nicaragua.
En México, el Servicio Sismológico Nacional registró un movimiento relacionado en la región frente a Centroamérica. Milenio reportó que el fenómeno fue percibido incluso en Chiapas.
El reporte del Servicio Sismológico Nacional citado por ese medio señaló un movimiento de magnitud 5.0 localizado a cientos de kilómetros al sureste de Ciudad Hidalgo, Chiapas, registrado prácticamente a la misma hora.
La percepción regional es consistente con la ubicación del epicentro frente al litoral del Pacífico centroamericano. Sin embargo, la profundidad del evento fue un factor relevante para la forma en que se sintió en diferentes territorios.
Por otra parte, las autoridades salvadoreñas mantuvieron la vigilancia ante la posibilidad de nuevos movimientos. Hasta los primeros reportes disponibles no se habían informado consecuencias graves derivadas del sismo.
Subducción provocó el movimiento
El MARN atribuyó el sismo a la dinámica del proceso de subducción. Esta actividad ocurre en una zona donde las placas tectónicas interactúan frente a la costa del Pacífico.
El Salvador se encuentra en una región con actividad sísmica frecuente. De acuerdo con información publicada por La Prensa Gráfica con base en datos del MARN, muchos de los movimientos que afectan al país tienen origen en aguas del océano Pacífico y pueden registrarse a profundidades considerables.
La ubicación del epicentro frente a Usulután también permitió establecer que el movimiento no tuvo origen dentro de una zona urbana densamente poblada. El sismo ocurrió mar adentro, al sur de la costa salvadoreña.
Aun así, la intensidad percibida generó preocupación entre habitantes que reportaron el movimiento en diferentes puntos del país. Los primeros informes de las instituciones de emergencia no identificaron víctimas ni daños materiales asociados al fenómeno.
La ausencia de una alerta de tsunami fue otro de los elementos confirmados después del movimiento. El MARN indicó que no existía amenaza de este tipo para las costas salvadoreñas.
Sin víctimas ni daños en los primeros reportes
Las primeras revisiones realizadas después del sismo no dejaron un saldo de personas lesionadas ni daños materiales. Organismos de auxilio tampoco reportaron emergencias mayores relacionadas con el movimiento.
La Dirección General de Protección Civil de El Salvador mantiene activo el Sistema Nacional de Protección Civil para atender situaciones de emergencia, aunque en sus publicaciones disponibles no aparecía inicialmente un reporte de daños asociado con el sismo.
El fenómeno ocurrió además en un contexto regional marcado por otros movimientos telúricos importantes. Días antes, un terremoto de magnitud 7.4 había golpeado Colombia y provocado un elevado número de víctimas, por lo que cualquier nuevo sismo en Centroamérica generó especial atención.
Sin embargo, ambos acontecimientos son independientes y no existe información que permita establecer una relación entre ellos.
Por ahora, el sismo registrado frente a Usulután queda como un movimiento de magnitud moderada que fue ampliamente percibido, pero que no dejó un reporte inicial de víctimas o daños.
Las autoridades continúan con el monitoreo de la actividad sísmica y mantienen las recomendaciones habituales para la población ante la posibilidad de nuevas sacudidas.
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