El proyecto denominado “Tucson 5” avanza en Arizona pese a la oposición de la Nación Tohono O’odham, que advierte afectaciones a territorios considerados sagrados.
Estados Unidos reactivó la construcción de un tramo de 100 kilómetros de muro fronterizo en Arizona, en el límite con México, pese a la oposición de la Nación Tohono O’odham.
El proyecto, denominado “Tucson 5”, fue confirmado por Rodney Scott, comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP).
La autoridad estadounidense sostiene que la nueva barrera permitirá cerrar uno de los corredores utilizados, según sus investigaciones, para el tráfico de drogas, el contrabando y el cruce irregular de migrantes.
La Nación Tohono O’odham rechaza la obra
La construcción atraviesa territorio de la Nación Tohono O’odham, cuyos integrantes se oponen al proyecto por considerar que puede afectar zonas de importancia cultural y espiritual.
La comunidad también ha expresado preocupación por las consecuencias de la infraestructura sobre sus territorios ancestrales y los recursos naturales de la zona fronteriza.
El conflicto llegó a los tribunales después de que la Nación Tohono O’odham solicitara detener temporalmente las obras.
Sin embargo, un juez federal rechazó la petición al considerar que la comunidad no acreditó los argumentos legales necesarios para bloquear la construcción.
Legisladores piden frenar los trabajos
La reanudación de las obras también generó cuestionamientos en el Congreso de Estados Unidos.
La representante demócrata Adelita S. Grijalva, junto con otros legisladores, pidió a los departamentos de Seguridad Nacional e Interior suspender la construcción hasta que el gobierno federal realice una consulta significativa con la Nación Tohono O’odham.
Los congresistas manifestaron preocupación por posibles afectaciones a sitios sagrados, recursos culturales y territorios ancestrales.
También cuestionaron el uso de recursos públicos para levantar nuevas barreras fronterizas y plantearon alternativas para fortalecer la seguridad, entre ellas la modernización de los puertos de entrada.
Estados Unidos defiende el muro por seguridad
La CBP sostiene que el proyecto responde a las condiciones de seguridad de una zona desértica considerada estratégica para combatir actividades relacionadas con el tráfico de drogas y personas.
Rodney Scott señaló que el proyecto “Tucson 5” contempla unas 62 millas de infraestructura, equivalentes a aproximadamente 100 kilómetros, para reforzar este sector de la frontera.
La obra forma parte de la política estadounidense de ampliar las barreras físicas en el límite con México.
Una disputa que va más allá de la frontera
Para la Nación Tohono O’odham, el conflicto no se limita a la construcción de un muro.
La comunidad sostiene que la obra puede afectar espacios con valor cultural, histórico y espiritual, además de modificar el territorio que consideran parte de su patrimonio ancestral.
Mientras las autoridades estadounidenses defienden el proyecto como una medida de seguridad fronteriza, la comunidad indígena busca impedir que la infraestructura avance sobre zonas que considera protegidas.
Por ahora, los trabajos del proyecto “Tucson 5” continúan en Arizona, mientras permanece abierta la disputa entre el gobierno federal estadounidense y la Nación Tohono O’odham.
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