La presidenta Claudia Sheinbaum decidió no pronunciarse sobre el resultado de la primera vuelta presidencial de Brasil y esperará a que concluya el proceso electoral para fijar una posición.
La elección brasileña dejó como contendientes para la segunda vuelta al senador Flávio Bolsonaro y al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quienes volverán a las urnas el próximo 25 de octubre.
Durante su conferencia matutina de este lunes, Sheinbaum fue cuestionada sobre el resultado de los comicios celebrados el domingo 4 de octubre y sobre las posibles implicaciones que tendría para México un eventual triunfo de Bolsonaro.
La mandataria respondió que su gobierno aguardará el desenlace de la contienda antes de emitir una valoración sobre el resultado electoral.
“Hay que esperar la segunda vuelta”, señaló al referirse al proceso brasileño.
Flávio Bolsonaro quedó por delante de Lula
En la primera vuelta, Flávio Bolsonaro obtuvo 47.03 por ciento de los votos válidos, mientras que Lula da Silva alcanzó 45.16 por ciento.
La diferencia entre ambos fue menor a dos puntos porcentuales. Sin embargo, ninguno consiguió superar la mitad de los votos válidos, por lo que la legislación electoral brasileña establece una segunda ronda.
Así, los dos candidatos más votados se enfrentarán nuevamente el 25 de octubre para definir quién ocupará la Presidencia de Brasil.
El resultado colocó a Bolsonaro por delante de Lula en la primera etapa de la elección, aunque la definición de la contienda quedó pendiente para el balotaje.
La segunda vuelta será, por tanto, el momento en que los electores brasileños decidirán entre ambos candidatos después de una primera jornada en la que ninguno alcanzó la mayoría absoluta.
México esperará el desenlace electoral
La postura de Sheinbaum también estuvo relacionada con la posibilidad de que un cambio político en Brasil modifique el equilibrio entre los gobiernos de la región.
Ante la pregunta sobre si una eventual victoria de Bolsonaro podría representar una preocupación para México por una posible reducción de gobiernos afines en América Latina, la presidenta descartó colocar ese escenario como una inquietud para su administración.
En respuesta, señaló que el principal respaldo de su gobierno se encuentra dentro del propio país.
“Nuestro principal aliado es el pueblo de México”, afirmó.
Con ello, Sheinbaum evitó anticipar una valoración sobre el futuro gobierno brasileño y mantuvo su postura de esperar hasta que concluya todo el proceso electoral.
La presidenta también sostuvo que mientras su administración mantenga como prioridad representar y gobernar para la población mexicana, el resultado de la elección brasileña no representa por sí mismo un problema para México.
La segunda vuelta definirá la Presidencia de Brasil
La elección del 25 de octubre concentrará nuevamente la atención sobre Lula y Flávio Bolsonaro, después de que ambos superaron al resto de los aspirantes en la primera vuelta.
Para Lula, el balotaje representa la posibilidad de continuar al frente del gobierno brasileño. Para Bolsonaro, será la oportunidad de convertir la ventaja obtenida en la primera ronda en una victoria definitiva.
El resultado también tendrá relevancia para el escenario político latinoamericano debido al peso de Brasil en la región.
Sin embargo, Sheinbaum evitó adelantar una posición sobre cuál de los dos candidatos debería imponerse y reiteró que será necesario esperar a que los ciudadanos brasileños acudan nuevamente a las urnas.
La mandataria señaló que será una vez concluido el proceso cuando podrá expresar una opinión sobre sus resultados.
Por ahora, la elección permanece abierta y será el voto de la segunda vuelta el que determine quién asumirá la Presidencia de Brasil.
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