Las aseguradoras reducen su oferta de pólizas en zonas costeras de alto riesgo, mientras las primas aumentan y algunas coberturas se restringen, advirtió un especialista de EY.
La creciente frecuencia e intensidad de los huracanes está complicando la contratación de seguros para hoteles y otros inmuebles en destinos de playa, una situación que podría poner en riesgo inversiones y proyectos turísticos en Quintana Roo, advirtió Bernardo de la Vega, líder de Gobierno Corporativo para México, Colombia y Latinoamérica de la consultora EY.
Durante el foro Economía Verde y Desarrollo Sostenible, el especialista expuso que las aseguradoras están reduciendo su presencia en mercados considerados de alto riesgo climático, al tiempo que aumentan los costos de las pólizas y limitan las coberturas disponibles.
Acapulco muestra las dificultades para asegurar inmuebles costeros
Como ejemplo, De la Vega señaló que en Acapulco la oferta de pólizas se ha reducido a la mitad en los últimos años, lo que dificulta conseguir seguros para inmuebles ubicados frente al mar. Esta situación, explicó, refleja los obstáculos que enfrentan los propietarios de hoteles para proteger sus inversiones.
El especialista atribuyó parte de esta presión al aumento de los fenómenos meteorológicos extremos. “Cada vez hay más huracanes que ya no son categoría 1 ó 2; cada vez hay más fenómenos de categoría 5”, afirmó durante su intervención.
También indicó que el cambio climático se ha convertido en uno de los principales riesgos para las reaseguradoras, debido al incremento de las pérdidas asociadas con eventos extremos. Como consecuencia, algunas compañías ajustan sus operaciones, abandonan determinados mercados o reducen la capacidad de cobertura en zonas costeras.
Aumentan las primas y se restringen las coberturas
De acuerdo con lo expuesto en el foro, las primas de seguros para áreas de alto riesgo climático han registrado incrementos de entre 30 y 60 por ciento a escala global. A ello se suman las restricciones en las condiciones de las pólizas y la posibilidad de que más contratos sean cancelados.
De la Vega advirtió que los propietarios de hoteles y otros desarrollos tendrán que evaluar si mantienen sus inversiones y destinan más recursos a su protección o si abandonan proyectos ante el aumento de los costos y la incertidumbre.
El problema también puede afectar el acceso al financiamiento. Sin una cobertura adecuada, los inmuebles tienen mayores dificultades para respaldar créditos; sin recursos financieros, la reconstrucción después de un desastre se complica y la continuidad de los negocios queda en riesgo.
Gobierno corporativo para enfrentar los riesgos
El especialista sostuvo que la respuesta no depende únicamente de las medidas de sostenibilidad ambiental. También requiere fortalecer el gobierno corporativo mediante procesos claros, políticas internas, delegación de responsabilidades y mecanismos de rendición de cuentas.
Añadió que estructuras empresariales más institucionalizadas, como las sociedades organizadas bajo esquemas de holding, pueden ayudar a reducir la dependencia de una sola persona y mejorar la capacidad para gestionar riesgos estratégicos, climáticos y financieros.
Para los destinos turísticos costeros, el desafío consiste en mantener la viabilidad de las inversiones frente a un escenario en el que asegurar los inmuebles puede resultar cada vez más costoso o difícil. En Quintana Roo, donde la actividad turística depende en buena medida de la infraestructura hotelera, el acceso a seguros representa un factor relevante para la continuidad de los negocios y la recuperación ante posibles huracanes.
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