La propuesta del Consejo Coordinador Empresarial de la Riviera Maya coincide con la política municipal de eventos masivos; en 2025 el Ayuntamiento reportó 13 conciertos y más de 1.25 millones de asistencias, aunque falta demostrar cuántos visitantes llegaron por esa cartelera.
La organización de conciertos y actividades culturales para atraer visitantes durante las temporadas de menor ocupación turística es una de las alternativas que analiza el sector empresarial de la Riviera Maya.
La propuesta coincide con una estrategia que el gobierno de Estefanía Mercado ha impulsado en Playa del Carmen mediante espectáculos masivos, festivales y una agenda cultural dirigida tanto a residentes como a visitantes.
José Ramón Cárdenas González, presidente del Consejo Coordinador Empresarial de la Riviera Maya (CCERM), señaló que el destino necesita ampliar sus mercados y generar nuevos motivos de viaje cuando disminuye la llegada de turistas estadounidenses y europeos.
El dirigente empresarial explicó que el turismo nacional y regional ha contribuido a sostener la actividad económica durante periodos complicados, por lo que consideró necesario fortalecer las promociones, las actividades musicales y la coordinación entre empresas y autoridades.
La propuesta tiene un antecedente concreto en Playa del Carmen. Durante 2025, el Ayuntamiento reportó la realización de 13 conciertos con artistas nacionales e internacionales, a los que atribuyó más de un millón 250 mil asistentes. La cifra fue difundida por la propia administración municipal en septiembre de ese año, como parte de su balance de actividades culturales.
Una cifra que debe dimensionarse
Para comprender el alcance de esa convocatoria es necesario ponerla frente al tamaño de la población local. El Ayuntamiento registra 333 mil 800 habitantes en el municipio, con base en los resultados del Censo de Población y Vivienda 2020.
Bajo esa referencia, las asistencias acumuladas a los 13 conciertos representarían un volumen equivalente a casi 3.7 veces la población municipal.
El Carnaval del Pueblo de 2025 ofrece otro ejemplo de la capacidad de convocatoria de estos espectáculos. El gobierno municipal informó que sus actividades reunieron a más de 150 mil personas, entre habitantes y turistas. En esa celebración se presentaron artistas como Jesse & Joy, El Bogueto, Rawayana, Bomba Estéreo y Nicki Nicole.

En julio, durante la Feria del Carmen, el Ayuntamiento reportó 25 mil asistentes al concierto de El Malilla. Días después, para la presentación de Belanova por el aniversario municipal, informó una concentración superior a 35 mil personas en la Plaza 28 de Julio.
Los registros muestran que la cartelera musical ha conseguido convocatorias numerosas. También permiten identificar una coincidencia entre la política de eventos del gobierno municipal y la alternativa que ahora plantea el sector empresarial: utilizar la cultura y el entretenimiento para mantener actividad en el destino.
La coincidencia con la estrategia turística municipal
La relación no se limita a los conciertos. En abril de 2026, la Secretaría de Turismo municipal presentó una estrategia de promoción basada en la diversificación de experiencias y la segmentación de mercados. Entre sus objetivos mencionó reducir los efectos de la estacionalidad mediante congresos, eventos y turismo especializado.

El planteamiento empresarial apunta en una dirección semejante: no depender exclusivamente de los mercados tradicionales y activar el turismo nacional y regional cuando disminuye la llegada de visitantes internacionales.
La coincidencia resulta relevante para un destino cuya economía depende de la actividad turística y que, además de atender a viajeros de distintos países, tiene la posibilidad de atraer visitantes de otros puntos de Quintana Roo y de entidades cercanas.
En ese escenario, los conciertos pueden funcionar como un incentivo adicional para viajar, especialmente si se programan en fechas de menor demanda hotelera, se acompañan de promociones y se coordinan con hoteles, restaurantes, transportistas y comercios.
No obstante, el presidente del CCERM no anunció una nueva cartelera ni fechas específicas. Su planteamiento se refiere a alternativas que el sector analiza para enfrentar las temporadas bajas, por lo que todavía no puede hablarse de un programa empresarial acordado con el Ayuntamiento.
Una oportunidad para coordinar esfuerzos
La coincidencia entre el diagnóstico empresarial y la estrategia municipal coloca sobre la mesa una posibilidad de trabajo conjunto: diseñar una agenda de conciertos y actividades culturales que responda a las temporadas de menor afluencia, con participación del sector hotelero, restaurantero, comercial y de servicios.
El reto sería que los espectáculos se midan por su capacidad para atraer visitantes de otros mercados, generar estancias y distribuir beneficios entre los negocios de Playa del Carmen.
La propuesta de Cárdenas González también plantea una oportunidad para que el sector empresarial precise qué mercados busca atraer, qué fechas considera más vulnerables y qué mecanismos de promoción estaría dispuesto a respaldar.
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