El gremio del Caribe Mexicano enfrenta el reto de incorporar nuevas herramientas sin perder la empatía y la confianza; estudios internacionales muestran que la IA ya forma parte del trabajo cotidiano de los profesionales de la comunicación.
La inteligencia artificial está modificando la manera en que las empresas y los destinos turísticos se comunican con sus públicos, pero su incorporación también obliga a los profesionales de las relaciones públicas a reforzar capacidades que la tecnología no puede sustituir, como la empatía, el criterio y la construcción de confianza.
Addy Gamboa Alejos, presidenta de la Asociación de Relaciones Públicas del Caribe Mexicano, señaló que el avance tecnológico representa una oportunidad para fortalecer el trabajo del sector, siempre que las nuevas herramientas se utilicen como apoyo y no como reemplazo de la interacción personal.
“Este valor de la empatía nunca lo vamos a perder”, expresó al referirse a la importancia del trato humano en una actividad que requiere establecer vínculos entre empresas, destinos turísticos, instituciones y sus diferentes públicos.
La dirigente consideró que la adaptación exige capacitación y profesionalización constantes, pues las herramientas digitales pueden facilitar tareas y ampliar las posibilidades de comunicación, pero no sustituyen la capacidad de comprender a las personas ni de responder adecuadamente ante situaciones que afectan la reputación de una organización.
La inteligencia artificial ya cambió el trabajo del sector
El uso de estas tecnologías dejó de ser una posibilidad lejana. Un informe de Muck Rack sobre el estado de las relaciones públicas, elaborado con respuestas de mil 89 profesionales y difundido en agosto de 2025, encontró que tres de cada cuatro participantes ya habían incorporado herramientas de inteligencia artificial a su trabajo. Además, seis de cada diez consideraron que su importancia aumentaría durante los siguientes cinco años.
Entre sus aplicaciones se encuentran la generación de ideas, la elaboración de primeros borradores, la edición de textos, la investigación y la personalización de mensajes. Estas funciones permiten agilizar procesos, aunque el resultado todavía depende de la revisión, el conocimiento y las decisiones de quien utiliza la tecnología.
El debate también alcanza la calidad y la credibilidad de los contenidos. El informe 2026 del Chartered Institute of Public Relations, basado en una encuesta a 738 profesionales, encontró que 81 por ciento considera que las habilidades que dan valor a los especialistas en relaciones públicas no pueden ser replicadas por la inteligencia artificial. Asimismo, 76 por ciento expresó preocupación por el riesgo de que los contenidos generados mediante estas herramientas deterioren la confianza en la profesión.
Aunque estas cifras corresponden a profesionales encuestados en distintos contextos y no representan una medición específica de México, reflejan una discusión que también alcanza a los equipos de comunicación del Caribe Mexicano: cómo aprovechar la automatización sin sacrificar la autenticidad de los mensajes.
Capacitación y criterio para utilizar las nuevas herramientas
La actualización tecnológica ya forma parte de las actividades de la Asociación de Relaciones Públicas del Caribe Mexicano. En abril de 2026, Gamboa informó que el organismo preparaba una capacitación sobre inteligencia artificial aplicada al desarrollo profesional, abierta tanto a sus integrantes como al público interesado.
El programa también contemplaba contenidos relacionados con comunicación, marketing, elaboración de boletines, estrategias y flujos de trabajo. La iniciativa muestra que el desafío no consiste únicamente en aprender a utilizar una plataforma, sino en entender cómo integrarla a procesos profesionales y evaluar sus resultados.
Otro aspecto que requiere atención es el manejo de información. La incorporación de sistemas automatizados obliga a establecer criterios sobre qué datos pueden compartirse con estas herramientas, cómo verificar los contenidos que producen y quién asume la responsabilidad cuando un mensaje contiene errores o información engañosa.
La transparencia también es relevante cuando se emplean textos, imágenes o materiales generados artificialmente, particularmente en actividades vinculadas con la promoción de destinos turísticos, donde la confianza del visitante depende de que la información sea precisa y corresponda con la experiencia que realmente encontrará.
La reputación del Caribe Mexicano también depende de su gente
Gamboa Alejos destacó que las relaciones públicas cumplen una función importante en la reputación y promoción del Caribe Mexicano, al comunicar sus atractivos y explicar qué distingue a la región frente a otros destinos.
Sin embargo, esa tarea no corresponde únicamente a las empresas, las oficinas de comunicación o los organismos especializados. La población también participa en la manera en que se proyecta el destino, pues conocer su entorno, su cultura, gastronomía, servicios y riqueza natural permite compartir con los visitantes una experiencia más completa.
En una región cuya actividad económica depende ampliamente del turismo, la comunicación no se limita a difundir campañas o publicar información en plataformas digitales. También implica construir una percepción confiable del lugar, atender inquietudes, responder ante situaciones adversas y mantener una relación cercana con quienes visitan y habitan el Caribe Mexicano.
Por ello, el desafío que plantea la inteligencia artificial va más allá de incorporar tecnología a las tareas cotidianas. Para el sector de las relaciones públicas, el reto consiste en combinar eficiencia digital con criterio profesional, conocimiento del destino y capacidad de relacionarse con las personas.
La tecnología puede acelerar la comunicación, pero la confianza sigue dependiendo de la calidad de la información, la responsabilidad de quien la transmite y la relación que logra establecer con su público.
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