Catar evitó la derrota en los últimos instantes y consiguió un resultado histórico en el Mundial 2026 al empatar 1-1 frente a Suiza en San Francisco. Cuando los europeos parecían encaminarse hacia una victoria que los colocaría como líderes solitarios del Grupo B, Boualem Khoukhi apareció en tiempo agregado para cambiar el rumbo del encuentro y otorgar a su selección el primer punto mundialista de su historia.
El conjunto asiático resistió durante gran parte del partido la presión de una selección suiza que dominó las acciones desde el arranque.
Los dirigidos por Murat Yakin encontraron rápidamente espacios para generar peligro y controlaron la posesión del balón durante la mayor parte del primer tiempo.
La recompensa llegó al minuto 17.
Breel Embolo convirtió un penalti señalado después de una falta del guardameta Mahmoud Abunada sobre Remo Freuler dentro del área.
Con la anotación, el delantero alcanzó los 25 goles con la selección nacional y puso en ventaja a los europeos.
La escuadra helvética continuó atacando en busca de ampliar la diferencia.
Dan Ndoye destacó como uno de los jugadores más peligrosos en ofensiva, mientras que Michel Aebischer estuvo cerca de marcar el segundo tanto con un disparo que la defensa logró rechazar prácticamente sobre la línea de gol.
A pesar de las oportunidades generadas, los europeos no consiguieron reflejar su dominio con una ventaja mayor.
Los europeos dejaron escapar el triunfo
Después del descanso, el partido perdió intensidad y las llegadas de peligro disminuyeron considerablemente.
Suiza mantuvo el control del encuentro durante varios minutos y administró la ventaja sin demasiados sobresaltos.
Catar tuvo dificultades para construir jugadas ofensivas claras y encontró pocos espacios frente a una defensa que parecía encaminada a conservar la victoria.
Con el paso del tiempo, el conjunto asiático comenzó a adelantar líneas y buscó aprovechar cualquier oportunidad en el juego aéreo.
La insistencia terminó por rendir frutos cuando el partido entró en su fase definitiva.
Los europeos parecían tener asegurados los tres puntos, pero una acción aislada cambió completamente el desenlace.
La selección catarí encontró la fórmula para castigar una desconcentración defensiva en el momento menos esperado.
El gol llegó cuando el reloj se acercaba al final y provocó una celebración eufórica entre jugadores y aficionados.
Un cabezazo que cambia el panorama del Grupo B
La jugada decisiva nació por la banda izquierda.
Un centro enviado al área encontró a Boualem Khoukhi, quien ganó la posición y conectó un remate de cabeza que terminó en el fondo de la portería.
La anotación decretó el empate definitivo y evitó que Suiza iniciara el torneo con una victoria.
El resultado modificó por completo la situación del Grupo B.
Horas antes, Canadá y Bosnia-Herzegovina también igualaron 1-1 en el otro encuentro del sector.
Con ello, las cuatro selecciones terminaron la jornada inaugural con un punto y mantienen abiertas sus posibilidades de clasificación.
Para Catar, el empate representa un momento histórico.
La selección consiguió la primera unidad mundialista de su trayectoria y rompió una racha negativa que arrastraba desde sus anteriores participaciones en la máxima competencia internacional.
Suiza, por su parte, dejó escapar una victoria importante, aunque extendió a siete su serie de partidos inaugurales sin conocer la derrota en una Copa del Mundo.
La igualdad deja un grupo completamente abierto de cara a la segunda jornada, donde cada punto podría resultar decisivo para definir a los equipos que avanzarán a la siguiente ronda.
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