El argentino fue captado haciendo contacto con la cabeza del jugador del Philadelphia Union durante el empate 2-2 y podría recibir una sanción aunque no fue amonestado en el partido.
Lionel Messi quedó en el centro de la polémica después del empate 2-2 entre Inter Miami y Philadelphia Union. Una acción durante el partido provocó que la MLS revise su conducta y analice una posible sanción disciplinaria.
El episodio ocurrió durante una confrontación entre jugadores. Las imágenes difundidas después del encuentro muestran a Messi haciendo contacto con la parte posterior de la cabeza o el cuello de Quinn Sullivan, mediocampista del Philadelphia Union.
Sullivan reaccionó y ambos jugadores quedaron frente a frente durante algunos segundos. El árbitro Filip Dujic intervino, pero no mostró tarjeta a Messi por la acción. Por ello, el episodio quedó sujeto a una posible revisión posterior de la liga.
La situación adquirió mayor relevancia después del partido. La MLS Disciplinary Committee analiza las imágenes para determinar si el contacto infringió las reglas que regulan las acciones sobre la cabeza, rostro o cuello de un rival.
Por ahora, no existe una sanción oficial contra Messi. Sin embargo, entre las posibilidades se encuentran una multa económica y una suspensión de un partido.
El incidente ocurrió en un partido marcado por la tensión
El enfrentamiento entre Philadelphia e Inter Miami terminó con empate 2-2. Messi tuvo una actuación determinante para su equipo, al marcar y participar en la remontada de Miami.
El argentino anotó su primer gol desde la muerte de su padre, Jorge Messi, ocurrida el 8 de agosto. Además, había contribuido previamente con una asistencia en el encuentro disputado en Subaru Park.
Sin embargo, el resultado quedó acompañado por varios episodios de tensión durante los minutos finales.
La confrontación que involucró a Messi y Quinn Sullivan no fue la única. Posteriormente se produjo otro altercado en el que participaron jugadores de ambos equipos y que terminó con expulsiones.
En esa segunda pelea estuvieron involucrados Yannick Bright, de Inter Miami, y Cavan Sullivan, hermano menor de Quinn. Ambos recibieron tarjeta roja por el enfrentamiento ocurrido durante el tiempo agregado.
La diferencia es importante: Messi no fue expulsado ni recibió tarjeta durante el partido. Su posible castigo dependerá ahora de la revisión disciplinaria que realice la MLS.
La liga cuenta con mecanismos para revisar mediante video determinadas acciones que no fueron sancionadas por el árbitro durante el encuentro.
Messi podría perderse el próximo partido de Inter Miami
La revisión llega en un momento importante para Inter Miami. El conjunto dirigido por Guillermo Hoyos necesita recuperar estabilidad después de una serie de resultados complicados.
El empate ante Philadelphia puso fin a una racha de tres derrotas consecutivas, aunque Miami extendió su periodo sin ganar. Messi continúa siendo la principal referencia ofensiva del equipo y su ausencia tendría impacto directo en el siguiente compromiso.
El próximo partido de Inter Miami está programado contra Toronto FC. Por ello, una eventual suspensión de un encuentro dejaría al argentino fuera precisamente de ese compromiso.
La posibilidad de una sanción no surge únicamente por la interpretación de las imágenes. La normativa disciplinaria de la MLS contempla sanciones para jugadores que contacten la cara, cabeza o cuello de un rival cuando esa acción incite o eleve una confrontación.
Además, Messi ya tiene un antecedente reciente en materia disciplinaria dentro de la MLS. En 2025 recibió una multa después de un incidente durante una discusión con un jugador del New York City FC. Luis Suárez también fue sancionado por su participación en aquel episodio.
Por ahora, la liga deberá determinar si el contacto con Sullivan merece una sanción y cuál sería su alcance.
La polémica eclipsó parte de la actuación del argentino
El episodio resulta especialmente llamativo porque ocurrió en un partido en el que Messi volvió a ser decisivo dentro del campo.
El argentino participó directamente en los dos goles de Inter Miami y consiguió marcar después de un periodo particularmente difícil a nivel personal. Su regreso competitivo estuvo marcado por el reciente fallecimiento de su padre, por lo que su anotación tuvo un significado especial para el jugador y sus compañeros.
No obstante, el incidente con Sullivan trasladó la atención hacia su comportamiento.
La MLS todavía no ha comunicado una resolución definitiva. Por ello, cualquier versión sobre una suspensión debe manejarse como una posibilidad y no como una sanción confirmada.
La decisión del Comité Disciplinario será relevante tanto para Messi como para Inter Miami. El club necesita al argentino en una etapa decisiva de la temporada y una suspensión podría obligar al técnico a modificar su ataque.
Mientras tanto, las imágenes del enfrentamiento continúan generando debate. El árbitro dejó pasar la acción durante el partido, pero la revisión posterior podría cambiar sus consecuencias disciplinarias.
El balón ya dejó la cancha de Philadelphia, pero para Messi el partido todavía no termina. Ahora, la última palabra estará en manos de la MLS.
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