El gobierno federal firmó un acuerdo con productores y comercializadores de 18 estados del país para intentar reducir el precio del jitomate en México, producto que durante los últimos meses registró aumentos históricos y fuertes impactos en la economía familiar.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que el convenio busca priorizar el abasto nacional antes de la exportación y establecer mecanismos de ordenamiento para estabilizar los precios en mercados, centrales de abasto y tiendas de autoservicio.
El acuerdo se concretó con participación de productores agrícolas, distribuidores, comercializadores y representantes de cadenas de autoservicio.
“Buscamos garantizar la producción de jitomate para el mercado nacional antes que la exportación”, señaló la mandataria al anunciar la estrategia.
El incremento del jitomate se convirtió en una de las principales presiones inflacionarias en alimentos durante 2026.
Datos oficiales muestran que el producto acumuló más de dos meses con inflación anual superior al 100 por ciento. Incluso, durante marzo el aumento alcanzó niveles no vistos desde 2006.
La medida pretende evitar nuevas alzas abruptas y estabilizar el mercado mediante mejor coordinación entre producción, distribución y venta. Hasta ahora, el gobierno federal no precisó cuánto tiempo tardarían en reflejarse las reducciones de precio para consumidores.
El acuerdo busca proteger consumo y producción nacional
El llamado “Acuerdo Nacional para el Ordenamiento de la Producción, Abasto, Comercialización y Precio Justo del Jitomate” tendrá participación de distintas dependencias federales.
Entre ellas destacan la Secretaría de Agricultura, Hacienda, Profeco y los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA).
Las autoridades explicaron que el objetivo principal consiste en equilibrar la oferta disponible en el mercado mexicano y reducir desequilibrios derivados de exportaciones, fenómenos climáticos y problemas sanitarios.
El programa beneficiará a más de 12 mil productores de pequeña y mediana escala que generan cerca de 3.7 millones de toneladas anuales de jitomate.
Actualmente, aproximadamente la mitad de la producción mexicana se exporta.
Con el nuevo esquema, el gobierno busca asegurar primero el abastecimiento nacional para evitar escasez y presión sobre precios internos.
Los productores también tendrán acceso a créditos, capacitación técnica, asistencia sanitaria y apoyo especializado para fortalecer cultivos y reducir riesgos agrícolas.
Además, Agricultura desarrollará una plataforma digital para monitorear siembras, demanda y compromisos de exportación. Esa herramienta permitirá emitir alertas preventivas y coordinar producción para evitar sobreofertas o desabasto.
Heladas y plagas dispararon precios
La titular de Agricultura, Columba Jazmín López Gutiérrez, explicó que varios factores provocaron el aumento acelerado en el precio del jitomate.
Entre ellos mencionó las fuertes heladas registradas en Estados Unidos, granizadas en regiones agrícolas mexicanas y afectaciones por plagas en cultivos.
Las condiciones climáticas redujeron producción disponible y presionaron el costo del producto en mercados nacionales.
Profeco supervisará precios en puntos de venta para verificar que los beneficios del acuerdo lleguen realmente a consumidores.
La dependencia realizará monitoreos permanentes en supermercados, centrales de abasto y comercios.
El gobierno federal insistió en que el mecanismo será voluntario y dependerá de la coordinación entre sectores públicos, productores y comercializadores.
La estrategia también ocurre en medio de tensiones comerciales con Estados Unidos relacionadas con aranceles y exportaciones agrícolas mexicanas.
Sin embargo, las autoridades mexicanas sostienen que la prioridad inmediata es proteger la economía familiar y estabilizar uno de los productos básicos de mayor consumo en el país.
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