Aleks Syntek volvió a hablar de la polémica que generó su presentación en Benito Juárez, reconoció que se equivocó y defendió su derecho a crear música sin someterse a las tendencias de la industria.
Aleks Syntek retomó este domingo la controversia provocada por su presentación del 15 de septiembre en la alcaldía Benito Juárez, Ciudad de México, y lo hizo mediante una transmisión en vivo en la que ofreció disculpas por lo ocurrido.
El cantante explicó que decidió hablar sin la intervención de su representante, esposa o hijos, con el propósito de expresar directamente lo que piensa sobre el episodio y sobre la presión que, según dijo, enfrenta para ajustarse a las exigencias actuales de la industria musical.
La presentación formó parte de los festejos por el Grito de Independencia organizados por la alcaldía que encabeza Luis Mendoza. El programa también incluyó a Grupo Baxter y Diego Schoening, mientras que la celebración reunió a miles de personas en la explanada. La propia alcaldía reportó posteriormente saldo blanco y una asistencia superior a 19 mil 400 personas.
Sin embargo, el concierto de Syntek terminó concentrando la atención por sus intervenciones entre canciones, sus reclamos al público y sus comentarios sobre el reguetón, la música urbana y las peticiones de temas de otros intérpretes.
El concierto terminó marcado por reclamos al público
Durante aquella presentación, varios momentos fueron grabados y difundidos en redes sociales. Uno de los episodios más comentados ocurrió cuando algunos asistentes le pidieron canciones que no forman parte de su repertorio.
Syntek respondió que mientras más insistieran con esas peticiones, menos canciones interpretaría. Además, cuestionó la falta de respaldo que, desde su perspectiva, ha recibido de sus propios seguidores durante las polémicas que ha enfrentado.
El cantante también volvió a referirse al reguetón y mencionó a artistas de música urbana. Las intervenciones provocaron reacciones divididas entre los asistentes y posteriormente se multiplicaron los videos y comentarios sobre el espectáculo.
Posteriormente, Syntek explicó que su molestia también estuvo relacionada con un incidente que, según su versión, observó desde el escenario. El músico afirmó que algunas personas arrojaron elotes y cervezas hacia seguidores ubicados en otra zona del público, incluidos niños y adultos mayores.
Esa explicación fue presentada por el propio cantante después de la polémica. Por ello, se trata de su versión sobre lo ocurrido y no de un hecho acreditado de manera independiente en las fuentes consultadas.
Syntek reconoce que se equivocó y pide disculpas
En su nueva transmisión, Syntek reconoció que cometió un error al involucrarse personalmente en lo que ocurría entre los asistentes. Esa postura coincide con declaraciones realizadas un día antes, cuando admitió que había cometido un “error muy grave” al confrontar directamente una situación durante el concierto.
Además, dijo haber ofrecido disculpas al alcalde Luis Mendoza por lo ocurrido durante una celebración organizada por la demarcación.
El cantante sostuvo que no se considera una persona religiosa y que tampoco pretende hacer proselitismo. Sin embargo, explicó que atribuye su talento musical a Dios y utilizó esa referencia para defender la posibilidad de continuar creando de acuerdo con sus propias convicciones.
Su mensaje también estuvo dirigido a quienes cuestionan su trayectoria por no ajustarse a las tendencias actuales de consumo musical. En particular, rechazó la idea de que un artista necesite acumular seguidores, reproducciones o presencia en plataformas para demostrar el valor de su trabajo.
“Yo voy a seguir haciendo Alex Sintek Music”, afirmó durante la transmisión, al insistir en que no pretende cambiar su propuesta para adaptarse al reguetón o a los corridos.
De Patch Adams a Frida Kahlo y Miguel Hidalgo
La parte más peculiar de su explicación llegó cuando Syntek recurrió a referencias culturales e históricas para defender su postura.
El músico mencionó la película Patch Adams y retomó la idea de “ver más allá de los cuatro dedos” para explicar que, detrás de una percepción inmediata, puede existir una realidad distinta. Con esa referencia intentó plantear que su comportamiento sobre el escenario debe entenderse dentro de su necesidad de crear y expresarse.
Después llevó el argumento hacia figuras como Frida Kahlo y Miguel Hidalgo. Su planteamiento fue que ninguno necesitó los mecanismos actuales de popularidad digital para trascender con su obra o con sus ideas.
En el caso de Hidalgo, Syntek habló de los seguidores que acompañaron el movimiento independentista. Sobre Kahlo, sostuvo que su reconocimiento no dependió de seguidores, reproducciones o “likes”.
La comparación forma parte del discurso personal del cantante para explicar su relación con la creatividad. No obstante, las trayectorias de esas figuras pertenecen a contextos históricos completamente distintos y no son equivalentes entre sí ni con una carrera musical contemporánea.
La referencia permite entender mejor el punto que Syntek intentó defender: su rechazo a que el valor de un artista se mida únicamente por métricas digitales o por su capacidad para ajustarse a las tendencias dominantes.
La polémica pasó del escenario a la explicación pública
El episodio de Benito Juárez comenzó como una presentación musical dentro de una celebración patria y terminó convertido en una discusión sobre la conducta del artista frente al público.
La alcaldía había anunciado previamente el concierto como parte de una celebración familiar y gratuita por el aniversario de la Independencia de México. Después del evento, la administración informó que los festejos concluyeron con saldo blanco.
Syntek, en cambio, quedó en el centro de la conversación por una actuación que incluyó reclamos, discusiones con asistentes y reflexiones sobre su carrera. Días después, primero pidió a sus seguidores no preocuparse y aseguró que “el tiempo” le daría la razón.
Ahora, su discurso tomó otro tono. Además de defender su libertad creativa, reconoció que la manera en que reaccionó durante el espectáculo fue equivocada y ofreció disculpas.
Así, la controversia que comenzó con las intervenciones del cantante durante el Grito de Independencia terminó convirtiéndose también en una discusión sobre los límites entre la libertad de expresión de un artista, las expectativas del público y la responsabilidad de quien ocupa un escenario contratado para una celebración pública.
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