El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció este lunes 10 de marzo que el gobierno del presidente Donald Trump ha cancelado el 83% de los programas de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), lo que representa un golpe significativo para la ayuda humanitaria global.
La decisión se enmarca dentro de la orden ejecutiva firmada por Trump en enero, la cual congeló toda la ayuda exterior para revisar su alineación con las prioridades de su administración, particularmente en temas como el aborto, la planificación familiar y la inclusión social.
«Tras una revisión de seis semanas, estamos cancelando oficialmente el 83% de los programas de USAID«, escribió Marco Rubio en su cuenta de la red social X (antes Twitter).
«Los 5,200 contratos que ahora están cancelados implicaron gastos de miles de millones de dólares en formas que no favorecieron (y en algunos casos incluso dañaron) los intereses nacionales fundamentales de Estados Unidos», agregó el jefe de la diplomacia estadounidense.
Hasta ahora, USAID manejaba un presupuesto anual de 42,800 millones de dólares, lo que equivalía al 42% de la ayuda humanitaria distribuida en todo el mundo. La agencia financiaba programas en 120 países, principalmente en materia de salud, respuesta a emergencias y desarrollo económico.
Recortes masivos y disputas legales
El Departamento de Estado ya había anunciado el 26 de febrero su intención de eliminar el 92% del financiamiento de USAID, identificando un total de 5,800 asignaciones a eliminar.
Según el nuevo plan, los 1,000 programas restantes serán administrados de manera más eficiente bajo la supervisión directa del Departamento de Estado.
Sin embargo, la medida ha generado un fuerte rechazo por parte de organizaciones humanitarias y contratistas de USAID, que han presentado demandas contra el gobierno de Trump debido al congelamiento de fondos. Según estas entidades, la administración aún les adeuda 671 millones de dólares por contratos previos.
Un tribunal federal ha ordenado que estos fondos sean pagados antes del lunes, aunque no está claro si el gobierno cumplirá con esta orden judicial.
Elon Musk y su papel en los recortes de USAID
Uno de los actores clave en la reestructuración del gasto gubernamental ha sido Elon Musk, a través del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), el cual lidera con el objetivo de reducir costos y eliminar puestos de trabajo innecesarios en la administración pública.
Según The New York Times, Marco Rubio y Musk habrían sostenido una discusión sobre los recortes en el Departamento de Estado, a lo que Rubio respondió que ya se habían implementado programas de jubilaciones adelantadas para reducir la nómina de empleados federales.
Impacto global y censura de informes
Los recortes han generado preocupación entre organizaciones de ayuda internacional, las cuales advierten que la reducción de fondos pondrá en riesgo la estabilidad y la salud de comunidades vulnerables en África y Medio Oriente.
«Trump y sus aliados consideran que la asistencia exterior es un despilfarro y que no sirve a los intereses estadounidenses», señalaron fuentes cercanas a la Casa Blanca.
Sin embargo, organizaciones humanitarias sostienen que la cooperación internacional contribuye a la seguridad global, previene conflictos y fortalece la influencia diplomática de EE. UU.
El Washington Post reveló el 27 de febrero que el órgano de control de USAID ha retrasado la publicación de dos informes críticos sobre el impacto de estos recortes, por temor a represalias por parte de la administración Trump.
Con esta decisión, el gobierno estadounidense redefine su política de ayuda exterior, priorizando un enfoque más restrictivo y alineado con su agenda nacionalista, lo que podría tener consecuencias devastadoras para millones de personas en el mundo.
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