El presidente de Colombia, Gustavo Petro, aseguró este miércoles que las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) actúan como un “ejército privado de los carteles mexicanos” del narcotráfico, por lo que combatirlos con la fuerza pública es un asunto de soberanía nacional.
A través de su cuenta en la red social X, Petro señaló que los miembros de la facción guerrillera Carlos Patiño, responsables del asesinato de cinco soldados colombianos en el Cañón del Micay, trabajan directamente para la mafia mexicana.
Petro ordena la destrucción de la columna narcotraficante
Petro fue tajante al declarar que la fuerza pública deberá eliminar la presencia de estos grupos en el país.
«La destrucción de la columna narcotraficante Carlos Patiño es hoy una orden en pos de la soberanía de Colombia», afirmó el mandatario.
El Cañón del Micay, ubicado en el suroeste del país, es un enclave clave para la producción de cocaína. La semana pasada, en esta misma zona, un grupo de campesinos cocaleros retuvo a 29 soldados y policías por tres días, acción que el presidente atribuyó a una instrumentalización por parte de la guerrilla.
Petro enfatizó que la misión del gobierno y las fuerzas militares es recuperar el control del territorio e instar a los campesinos a que dejen de apoyar fuerzas extranjeras que, según él, buscan la destrucción de Colombia.
Presencia del narco mexicano en Colombia
En la región, reporteros de la agencia AFP documentaron referencias a México y sus carteles en la vida cotidiana de los habitantes:
- Gorras con la bandera de México
- Establecimientos comerciales con nombres como “Sinaloa”
- Fiestas amenizadas con narcocorridos
Estos elementos reflejan la creciente influencia del narcotráfico mexicano en Colombia y sus operaciones de compra de hoja de coca para producir y traficar cocaína hacia Centroamérica y Estados Unidos.
Cartel de Sinaloa y el ELN: ¿nexos confirmados?
No es la primera vez que Petro vincula a organizaciones criminales extranjeras con grupos armados en Colombia. En febrero, el presidente aseguró que el Cartel de Sinaloa es el “jefe actual” del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Sin embargo, la revista especializada InSight Crime ha señalado que no existen pruebas de una subordinación directa entre el cartel y el ELN. Según el medio, los carteles mexicanos no han logrado establecer estructuras propias en Colombia, sino que dependen de alianzas con actores locales.
«Los carteles mexicanos han tejido alianzas con grupos armados en Colombia, pero estos últimos mantienen autonomía en sus operaciones”, explica el informe.
Se sabe que tanto el Cartel de Sinaloa como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) han enviado emisarios y han creado células operativas en el país para fortalecer el tráfico de drogas sin involucrarse en disputas territoriales.
Petro y su relación con México
El presidente colombiano visitó México el pasado 16 de diciembre y se reunió con la presidenta Claudia Sheinbaum. Durante una entrevista, Petro mencionó que ambos fueron parte de la misma guerrilla, aunque Sheinbaum no hizo comentarios al respecto.
Las recientes declaraciones del mandatario sobre los nexos entre las disidencias de las FARC y el crimen organizado mexicano han generado especulación sobre sus verdaderas intenciones. ¿Busca Petro justificar una mayor intervención militar en el suroeste de Colombia? ¿Está enviando un mensaje de advertencia a Estados Unidos sobre la creciente influencia del narcotráfico mexicano en Sudamérica?
Lo cierto es que el narcotráfico y la violencia en Colombia han alcanzado niveles críticos, y la lucha por el control territorial sigue siendo un desafío que su gobierno deberá enfrentar con urgencia.
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