La Franja de Gaza volvió a ser escenario de intensos operativos militares luego de que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) destruyeran un túnel utilizado por Hamas en la ciudad de Khan Yunis. La estructura subterránea, de aproximadamente un kilómetro de longitud, fue eliminada como parte de la operación “Carros de Gedeón”, que sigue en curso en el sur del enclave palestino.
De acuerdo con las FDI, el túnel formaba parte de la infraestructura terrorista de Hamas y estaba destinado a facilitar ataques contra objetivos israelíes. Durante la inspección previa a su demolición, se identificó la presencia de varios combatientes atrincherados, quienes fueron abatidos por las fuerzas israelíes antes de proceder con la destrucción del conducto.
La ofensiva fue coordinada por la División de Comando bajo la supervisión de la División 98 y con la colaboración de la unidad de élite Yahyalam, especializada en guerra subterránea. Según la inteligencia militar israelí, el túnel se encontraba oculto entre infraestructura civil, lo que incrementaba el riesgo para la población local y dificultaba su detección.
Tácticas combinadas y respuesta armada
La Fuerza Aérea de Israel también ha lanzado múltiples ataques aéreos sobre objetivos vinculados con la red operativa de Hamas. En las últimas 24 horas, se destruyeron puestos de observación, estructuras militares, escondites subterráneos y francotiradores considerados una amenaza directa para las tropas israelíes. Las operaciones han resultado en la eliminación de numerosos combatientes y el decomiso de armamento.
Uno de los enfrentamientos más recientes involucró al equipo de combate de la Brigada Golani, que fue atacado con dos misiles RPG durante una incursión en el terreno. El incidente dejó tres soldados israelíes con heridas leves; fueron estabilizados en el sitio y posteriormente trasladados a un hospital. Tras identificar la fuente del ataque, las tropas israelíes coordinaron un ataque aéreo que eliminó al escuadrón responsable.
Las cinco divisiones de maniobra del ejército israelí siguen desplegadas en distintos puntos de la Franja de Gaza. Estas unidades combinan inteligencia en tiempo real con operativos terrestres y apoyo aéreo para debilitar la capacidad operativa de Hamas. Además, las fuerzas israelíes aseguran que el uso de infraestructura civil por parte del grupo islamista complica las intervenciones y pone en peligro a la población local.
Acusaciones cruzadas y contexto internacional
Israel sostiene que Hamas explota zonas urbanas densamente pobladas para ocultar sus operaciones militares, una práctica que aumenta la dificultad de ataques precisos y eleva el riesgo de víctimas civiles. Este señalamiento ha sido repetido por organismos internacionales, mientras que grupos humanitarios critican el alto costo humano de los bombardeos.
En medio del conflicto, la ayuda humanitaria se ha visto afectada. Varias organizaciones internacionales han pausado temporalmente sus envíos a Gaza debido a los riesgos de seguridad y los recientes incidentes en Rafah. El gobierno israelí ha declarado que mantiene corredores abiertos para facilitar la entrega de insumos básicos, aunque bajo estricta supervisión militar.
La organización Hamas, calificada como grupo terrorista por Israel, Estados Unidos y la Unión Europea, ha reforzado su retórica contra las acciones de Israel, acusándolo de crímenes de guerra. Por su parte, el Estado hebreo insiste en que sus operaciones tienen como único objetivo neutralizar a las facciones armadas que amenazan su seguridad.
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