En un esfuerzo por reforzar las políticas migratorias de su administración, el presidente Donald Trump ha intensificado los operativos contra la inmigración irregular en Estados Unidos, lo que ha resultado en la detención de más de 3,500 migrantes indocumentados en los últimos días.
De acuerdo con un informe de la BBC, las redadas se han llevado a cabo en Chicago, Nueva York, Denver y Los Ángeles, generando un ambiente de temor y aislamiento en las comunidades migrantes, donde muchas personas han optado por no asistir al trabajo ni enviar a sus hijos a la escuela por miedo a ser detenidos.
Según cifras proporcionadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), los arrestos han aumentado drásticamente desde el inicio del nuevo gobierno de Trump:
- Domingo 26 de enero: 1,179 detenidos.
- Lunes 27 de enero: 969 detenidos.
- Martes 28 de enero: más de 1,000 detenidos.
Estas cifras contrastan con el promedio diario de 310 arrestos durante el año fiscal 2024, bajo la presidencia de Joe Biden.
Objetivo de las redadas: migrantes con antecedentes criminales y deportación masiva
Las autoridades han señalado que estos operativos están dirigidos a la captura de miembros de pandillas violentas y sospechosos peligrosos. Sin embargo, el gobierno de Trump ha dejado en claro que cualquier persona que esté en el país de manera irregular puede ser detenida y deportada, independientemente de si tiene antecedentes penales.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que “nadie está fuera de la mesa” y que, bajo esta administración, todos los migrantes indocumentados son considerados criminales por haber violado las leyes de inmigración.
Además, el gobierno ha reforzado estos operativos con agentes de otras agencias federales, aumentando su presencia en áreas de alta concentración migrante. También ha publicitado imágenes de los detenidos, detallando sus países de origen y delitos imputados, entre los que destacan agresiones sexuales, tráfico de drogas y crímenes graves.
Miedo y aislamiento en comunidades migrantes
El efecto de estas redadas ha sido inmediato y profundo en las comunidades migrantes. Según NBC News, muchos indocumentados han optado por evitar actividades cotidianas como asistir a hospitales, renovar licencias de conducir o incluso ir a la iglesia.
Gina Amato Lough, directora del Proyecto de Derechos de los Inmigrantes en California, calificó la estrategia como una política de «shock y asombro», diseñada para infundir terror en la comunidad.
Por su parte, Michael Lukens, director del Amica Center for Immigrant Rights, denunció que la administración Trump ha bloqueado los intentos de su organización de acceder a centros de detención para brindar asistencia legal a los arrestados.
Entre los testimonios recogidos por la BBC, destaca el de Gabriela, una migrante boliviana con más de 20 años en EE. UU., quien ha comenzado a empacar sus pertenencias por temor a la deportación. “Nadie está yendo a la iglesia ahora”, afirmó.
Asimismo, Carlos, un migrante mexicano residente en Nueva York, confesó que ha limitado sus salidas al mínimo. “No tengo problema con que arresten a criminales, pero también se están llevando a trabajadores”, comentó.
Nuevas leyes migratorias y expansión de centros de detención
El gobierno de Trump ha defendido estas medidas como parte de un plan integral para combatir la inmigración irregular. Recientemente, el mandatario firmó la Ley Laken Riley, la cual establece que los migrantes indocumentados arrestados por delitos como robo o crímenes violentos deberán permanecer en prisión hasta su juicio.
Dicha legislación, aprobada por el Congreso la semana pasada, fue nombrada en honor a una estudiante de enfermería asesinada por un migrante venezolano y representa una de las primeras victorias legislativas de la administración Trump.
Durante la firma de la ley, Trump anunció que su gobierno planea construir una instalación con capacidad para 30,000 detenidos, lo que duplicaría la capacidad actual de los centros de detención en EE. UU.
«Estamos un paso más cerca de eliminar el flagelo del crimen migrante», declaró el mandatario.
¿Cuántos migrantes detenidos tienen antecedentes criminales?
A pesar de que la administración ha insistido en que las redadas se centran en criminales peligrosos, los datos reflejan una realidad distinta.
Un informe de NBC, citado por la BBC, reveló que solo el 52% de los arrestos del 26 de enero correspondían a personas con historial criminal.
Al ser cuestionada sobre estas cifras, la secretaria de prensa Karoline Leavitt reiteró que «cualquier persona que haya ingresado ilegalmente a EE.UU. es considerada un criminal».
Las redadas continúan, mientras organizaciones de derechos humanos denuncian un clima de miedo y persecución dentro de las comunidades migrantes en EE.UU.
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