En un contexto de creciente tensión internacional, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, declaró este miércoles que considera “serios” los planes del gobierno de Estados Unidos para anexionarse Groenlandia, una isla autónoma perteneciente a Dinamarca, en medio de la nueva ofensiva geopolítica del presidente Donald Trump por el control del Ártico.
Durante su participación en un foro sobre el Ártico celebrado en la ciudad de Múrmansk, Putin aseguró que la intención estadounidense de ejercer soberanía sobre Groenlandia “tiene raíces históricas de larga data” y manifestó su preocupación por el creciente interés de la OTAN en la región.
“Estamos hablando de planes serios por parte de Estados Unidos con respecto a Groenlandia. Estos planes tienen raíces históricas. No es asunto de Rusia, pero nos preocupa que el Gran Norte se esté considerando como un trampolín para conflictos”, dijo el mandatario ruso ante representantes de países árticos.
Aunque el presidente ruso afirmó que el tema no compete directamente a Moscú, dejó entrever que cualquier incremento de la presencia militar occidental en el Ártico será observado con atención desde el Kremlin, especialmente cuando los países de la OTAN fortalecen su estrategia en el Polo Norte.
Zelenski insta a EE. UU. a responder a nuevos ataques rusos
En paralelo, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, lanzó un fuerte llamado a Estados Unidos para que “reaccione” ante los más recientes ataques rusos contra infraestructuras energéticas ucranianas, los cuales, según él, constituyen una violación a los compromisos asumidos por Moscú de no atacar instalaciones civiles.
Desde París, donde se encontraba reunido con otros aliados europeos, Zelenski expresó su frustración por la falta de vigilancia internacional respecto a los compromisos de no agresión:
“Creo que Estados Unidos debería reaccionar”, declaró. “No está claro quién vigila que se cumplan los compromisos”.
Zelenski aseguró que el más reciente bombardeo ruso dañó gravemente instalaciones clave del sistema energético ucraniano, una acción que se produce en un momento de delicadas negociaciones con vistas a alcanzar una tregua.
En la capital francesa, los aliados europeos de Kiev —sin la participación directa de Washington— se reunieron para discutir medidas frente a la escalada bélica. Aunque se descartó el levantamiento de sanciones a Rusia, se discutió la posibilidad de enviar tropas de apoyo a Ucrania en el marco de un eventual acuerdo de paz, aunque sin alcanzar consenso.
Escenario internacional tenso
Las declaraciones de Putin sobre Groenlandia, combinadas con la ofensiva militar rusa en Ucrania y la estrategia de Trump para recuperar poder económico y territorial mediante aranceles y políticas de expansión, acentúan la fragilidad del equilibrio geopolítico global.
Mientras Estados Unidos refuerza su presencia en el Ártico y Europa debate un rol más activo en Ucrania, Rusia muestra su disposición a desafiar ese movimiento en ambos frentes: político y militar. La región del Gran Norte, hasta hace poco considerada un espacio de cooperación y ciencia, se perfila como un nuevo foco de tensión internacional.
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