“Aquí no hay divisiones” Sheinbaum cierra su Segundo Informe con mensaje de unidad y defensa de la soberanía

La presidenta rechazó una ruptura dentro de la 4T y afirmó que la relación con Estados Unidos debe basarse en cooperación sin subordinación, en medio de la tensión política por el caso de Rubén Rocha Moya.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo utilizó el cierre de su Segundo Informe de Gobierno para enviar dos mensajes políticos: unidad dentro de la Cuarta Transformación y defensa de la soberanía nacional frente a Estados Unidos.

Desde Palacio Nacional, la mandataria rechazó que existan fracturas dentro del movimiento oficialista y sostuvo que las diferencias políticas no significan una ruptura.

“Aquí no hay divisiones, aquí no hay rompimientos”, afirmó al concluir su mensaje, en una referencia directa al escenario político que se ha intensificado en las últimas semanas.

El discurso ocurre después de la crisis provocada por el intento del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, de regresar a su cargo tras 112 días de licencia. El episodio derivó en pronunciamientos de funcionarios federales y de Morena para marcar distancia de la decisión.

Sheinbaum defiende la unidad de la 4T

La presidenta pidió a quienes forman parte del movimiento mantener la sencillez, la humildad y la responsabilidad en el ejercicio del poder.

En el cierre de su informe, sostuvo que la transformación política que encabeza no se construye únicamente desde los cargos públicos, sino desde la conducta de quienes los ocupan.

Sheinbaum también afirmó que las diferencias internas no deben interpretarse como una fractura del proyecto político.

El mensaje llegó en un momento particularmente delicado para Morena, después de la controversia alrededor de Rocha Moya y de otros funcionarios de Sinaloa señalados por autoridades estadounidenses.

La crisis cobró fuerza cuando Rocha Moya anunció su regreso a la gubernatura sin informar previamente al Gobierno federal. Posteriormente, dejó nuevamente el cargo.

La presidenta había dicho previamente que no le parecía pertinente la decisión del gobernador y que se enteró de su regreso a través de la publicación que él mismo difundió.

“Cooperación sin subordinación” frente a Estados Unidos

El otro eje del mensaje presidencial fue la relación con Estados Unidos.

Sheinbaum afirmó que México mantiene una política de cooperación con Washington, particularmente en materia de seguridad, pero estableció como límite la defensa de la soberanía.

La presidenta resumió la relación bilateral en cuatro principios: respeto a la soberanía e integridad territorial, responsabilidad compartida y diferenciada, respeto y confianza mutua, y cooperación sin subordinación.

Con esa postura, Sheinbaum sostuvo que México puede trabajar con otros países sin renunciar a sus decisiones internas ni aceptar condiciones que comprometan su independencia.

La relación con Estados Unidos atraviesa además una etapa de presión por asuntos de seguridad, narcotráfico y cooperación bilateral, mientras ambos gobiernos mantienen conversaciones en distintos frentes.

La presidenta ha insistido durante los últimos meses en que la cooperación con Washington no debe confundirse con sometimiento.

El caso Rocha Moya quedó como telón de fondo

El conflicto político en Sinaloa representa uno de los asuntos que rodearon el informe presidencial.

Rocha Moya retomó la gubernatura el 21 de agosto, después de permanecer 112 días con licencia, y sostuvo que las investigaciones no habían encontrado elementos que acreditaran su participación en algún delito.

El regreso generó una respuesta inmediata de integrantes del Gobierno federal y de Morena.

La Secretaría de Gobernación señaló que se trató de una decisión personal del mandatario y que la Fiscalía General de la República mantenía abiertas investigaciones sobre personas señaladas por autoridades estadounidenses.

La propia Sheinbaum había señalado que Estados Unidos todavía no había entregado a México información que sustentara los señalamientos contra Rocha Moya.

La crisis terminó con una nueva licencia del gobernador y profundizó el debate sobre la relación entre el Gobierno federal, Morena y el grupo político vinculado con Sinaloa.

Por ello, el llamado de Sheinbaum a evitar divisiones adquirió una lectura política inevitable.

Soberanía como eje del segundo informe

La defensa de la soberanía fue uno de los temas recurrentes del mensaje presidencial.

Sheinbaum sostuvo que México mantiene relaciones de amistad y cooperación con las naciones del mundo, pero que eso no implica renunciar a sus principios.

En materia de seguridad, planteó que la cooperación internacional debe desarrollarse con respeto a las instituciones y al territorio mexicano.

La presidenta también vinculó esta posición con otros aspectos de su administración, entre ellos la soberanía energética, la infraestructura ferroviaria y el control del Estado sobre recursos estratégicos.

El planteamiento forma parte de la narrativa política con la que su gobierno ha respondido a las presiones provenientes de Washington.

Durante su segundo informe, Sheinbaum presentó además un balance de los primeros 23 meses de su administración y defendió la continuidad de la Cuarta Transformación.

Un mensaje interno en medio de un escenario político complicado

El cierre del informe presidencial ocurre cuando Morena enfrenta distintos episodios que han puesto a prueba su cohesión.

Además del caso Rocha Moya, el oficialismo ha tenido que responder a cuestionamientos sobre seguridad, posibles vínculos de funcionarios con grupos criminales y diferencias entre integrantes del movimiento.

La presidenta optó por no presentar esos conflictos como una crisis interna.

Por el contrario, utilizó el escenario de su Segundo Informe para reafirmar que el proyecto político mantiene cohesión y que quienes forman parte de él deben conducirse bajo principios de austeridad, honestidad y responsabilidad.

La declaración “aquí no hay divisiones, aquí no hay rompimientos” funcionó así como el mensaje final de un discurso que buscó proyectar estabilidad hacia el interior y firmeza hacia el exterior.

Sheinbaum marca distancia entre cooperación y sometimiento

La relación con Estados Unidos será uno de los principales retos para el Gobierno mexicano durante los siguientes meses.

Las negociaciones comerciales, los asuntos de seguridad y las acusaciones formuladas desde Washington obligan a mantener abiertos distintos canales de diálogo.

Sheinbaum sostiene que esa relación puede mantenerse sin que México pierda capacidad de decisión.

La fórmula planteada por la presidenta es clara: cooperación, diálogo y entendimiento, pero sin subordinación.

Ese principio también sirve para explicar la respuesta de su gobierno ante episodios como el de Rocha Moya, donde la administración federal ha buscado sostener que las decisiones internas corresponden a las instituciones mexicanas.

La mandataria cerró así su Segundo Informe con una doble apuesta política.

Hacia el interior, llamó a mantener unido al movimiento de la Cuarta Transformación.

Hacia el exterior, reivindicó la soberanía como límite frente a cualquier presión internacional.

En ambos casos, Sheinbaum buscó dejar una definición política antes de iniciar la siguiente etapa de su administración: no hay ruptura en la 4T y la cooperación con Estados Unidos no significará subordinación para México.

También te puede interesar: DIF Playa del Carmen inicia la regularización de estudiantes que interrumpieron sus estudios.

Artículos relacionados