Sheinbaum defiende aumento al cobro migratorio para turistas extranjeros y descarta que frene las visitas a México

El Derecho de No Residente subiría de 983 a mil 158 pesos en 2027 para determinados visitantes extranjeros. La presidenta afirma que el ajuste no reducirá el turismo, mientras el sector advierte que encarecer la entrada al país puede afectar su competitividad.

El Gobierno de México defiende un aumento al cobro migratorio que deben cubrir determinados visitantes extranjeros que ingresan al país por turismo o negocios. La presidenta Claudia Sheinbaum consideró razonable el ajuste y sostuvo que el incremento no provocará una disminución en la llegada de viajeros internacionales.

La medida corresponde al Derecho de No Residente (DNR), una cuota migratoria aplicable, por regla general, a personas extranjeras que visitan México sin permiso para realizar actividades remuneradas. No se trata de un cobro general para todos los viajeros ni de una tarifa que deban pagar los ciudadanos mexicanos.

Durante su conferencia matutina del 15 de octubre, Sheinbaum explicó que el incremento propuesto sería de 175 pesos, equivalente a alrededor de 10 dólares. La cuota pasaría de 983 pesos, vigente durante 2026, a mil 158 pesos en 2027, lo que representa un aumento de 17.8%.

“Son 175 pesos, son 10 dólares más o menos de incremento”, declaró la mandataria, quien aseguró que el Gobierno realizó un análisis para evitar que la actualización afecte la llegada de turistas.

Sin embargo, mientras el Gobierno considera que el ajuste es manejable, representantes de la industria turística han expresado preocupación por el efecto que podría tener en el costo total de los viajes a México.

Qué es el Derecho de No Residente y quién debe pagarlo

El DNR es un cobro relacionado con la condición migratoria de determinados visitantes extranjeros que ingresan a México sin autorización para realizar actividades remuneradas. Su aplicación depende de las condiciones de entrada y estancia, así como de las excepciones previstas en las disposiciones correspondientes.

Para quienes llegan por avión, la cuota generalmente se incorpora al precio del boleto y es recaudada por la aerolínea para entregarla a las autoridades. En el caso de quienes ingresan por tierra, el pago suele corresponder a los visitantes que permanecen más de siete días en el país, conforme a las reglas aplicables.

Existen excepciones para determinados viajeros, entre ellos algunas categorías de tripulantes y personas comprendidas en acuerdos específicos de cooperación o intercambio educativo, cultural y científico. Por eso, no todos los extranjeros que cruzan una frontera mexicana necesariamente pagan el mismo concepto.

El nombre del derecho puede resultar confuso porque no se refiere exclusivamente a turistas que se hospedan en hoteles. Está relacionado con la condición migratoria del visitante y las reglas que determinan el cobro por su ingreso y estancia en México.

Cuánto aumentaría el cobro en 2027

La propuesta avalada en comisiones legislativas contempla elevar la cuota de 983 a mil 158 pesos. El incremento de 175 pesos equivale a 17.8%, una cifra menor al aumento de 35.8% que se había planteado inicialmente en el proyecto económico para 2027.

La modificación se produjo después de que representantes de la industria turística manifestaran su preocupación por el posible encarecimiento de los viajes internacionales. El ajuste a la baja no elimina las críticas, pero reduce el incremento previsto originalmente.

La actualización todavía depende de la conclusión del proceso legislativo correspondiente. Por tanto, los mil 158 pesos deben presentarse como la cuota propuesta para 2027, no como un monto que ya esté vigente.

Para los visitantes que pagan el derecho, el aumento se sumaría al costo de transportación, alojamiento, alimentos y otras actividades del viaje. En el caso de los pasajeros aéreos, el efecto puede reflejarse en el precio total del boleto, aunque el impacto final dependerá de cómo se integren y trasladen los distintos cargos.

Por qué Sheinbaum asegura que el aumento no frenará el turismo

La presidenta sostuvo que el Gobierno realizó un análisis para determinar una actualización que permita obtener mayores recursos sin provocar una caída en la llegada de visitantes internacionales.

Su argumento es que el incremento, de aproximadamente 10 dólares, no debería representar un obstáculo decisivo para quienes eligen México como destino. También afirmó que el país atraviesa una etapa favorable para el sector turístico y que no sería responsable establecer una cuota que pusiera en riesgo esa tendencia.

No obstante, esta postura representa la expectativa del Gobierno y no una garantía de que el aumento carecerá de efectos. La respuesta de los viajeros dependerá de factores como el precio de los boletos de avión, el costo del hospedaje, la conectividad, el tipo de cambio y la competencia con otros destinos.

Para regiones cuya economía depende de los visitantes internacionales, como el Caribe mexicano, la discusión es especialmente relevante. Los costos adicionales pueden influir en la decisión de viajar, aunque no determinan por sí solos el comportamiento de la demanda turística.

En qué se utilizaría el dinero recaudado

El Gobierno argumenta que la actualización permitirá fortalecer los sistemas del Instituto Nacional de Migración (INM), modernizar los procesos de revisión y agilizar el ingreso de pasajeros en aeropuertos, puertos y cruces terrestres.

La distribución planteada contempla que 57% de la recaudación corresponda a la Secretaría de la Defensa Nacional, 28% a la Tesorería de la Federación y 15% al INM.

De acuerdo con la Secretaría de Turismo, los 175 pesos adicionales se canalizarían al INM para fortalecer su infraestructura tecnológica y los sistemas de control migratorio, de acuerdo con la propuesta legislativa.

Entre los objetivos se encuentran mejorar la revisión de documentos, digitalizar trámites, agilizar los registros de entradas y salidas y reducir los tiempos de espera en los puntos de ingreso al país.

Sin embargo, una parte de la discusión se centra en que los recursos adicionales no se destinarían directamente a la promoción turística. Representantes de la industria han planteado que los cobros a los visitantes deberían contribuir también a fortalecer la competitividad de los destinos mexicanos.

El sector turístico advierte riesgos para la competitividad

Hoteleros, aerolíneas y otras empresas relacionadas con los viajes han expresado su oposición a los aumentos en los costos que enfrentan los visitantes internacionales. Su preocupación es que los cargos adicionales, acumulados al precio del transporte y el alojamiento, puedan restar atractivo a México frente a otros países.

El Consejo Mundial de Viajes y Turismo ha señalado que las tarifas aplicadas a los viajeros deben acompañarse de beneficios que fortalezcan la infraestructura y la competitividad del sector.

En el Caribe mexicano, donde la ocupación hotelera y el gasto de los turistas son fundamentales para la actividad económica, los representantes empresariales han pedido revisar el aumento y considerar que una parte de los recursos se destine a promoción turística.

La discusión enfrenta dos objetivos: por un lado, el Gobierno busca fortalecer la recaudación y modernizar los servicios migratorios; por otro, la industria pretende evitar que el encarecimiento de los viajes afecte la llegada de visitantes y el desempeño de los destinos.

La propuesta de incremento continuará su proceso legislativo antes de que se determine la cuota definitiva para 2027. Mientras tanto, la afirmación de Sheinbaum de que el ajuste no reducirá el turismo deberá contrastarse con los resultados que registre el sector una vez que la medida, en caso de aprobarse, entre en vigor.

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