La ciudad de Niza será el epicentro de la diplomacia ambiental durante cinco días con la tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos (UNOC3), que arranca este lunes. Representantes de más de 70 países, incluidos jefes de Estado, ministros, científicos y organizaciones no gubernamentales, se reunirán para abordar los desafíos que enfrentan los ecosistemas marinos.
En la antesala de este encuentro, la Unesco lanzó un llamado urgente: incrementar de forma significativa los fondos destinados a la investigación oceanográfica. La directora general del organismo, Audrey Azoulay, advirtió que el desconocimiento sobre las profundidades marinas es alarmante. “A pesar de los importantes esfuerzos de los últimos años, conocemos menos bien los fondos de los océanos que los cráteres de la Luna”, señaló.
Azoulay fue tajante: la comunidad internacional debe dejar de ignorar las advertencias de la ciencia. En sus palabras, “la investigación oceanográfica representa actualmente menos del 2 % de los presupuestos nacionales de ciencia”, una cifra que considera inaceptable frente a la magnitud de la crisis climática.
Un llamado a la acción global
La UNOC3 no es un evento simbólico. Está concebido como una plataforma de acción. La Unesco utilizará este foro para pedir una movilización política y financiera a nivel internacional. Según Azoulay, invertir en ciencia marina es crucial para comprender los efectos del calentamiento global, proteger la biodiversidad marina, anticipar catástrofes naturales y definir políticas de gestión sostenible de los mares.
El contexto no podría ser más urgente. El aumento de la temperatura de los océanos, la acidificación, la desaparición de arrecifes y la sobrepesca están llevando a los ecosistemas marinos al límite. Aun así, la investigación oceanográfica sigue siendo una de las ramas científicas menos financiadas a nivel mundial.
Desde hace varios años, la Unesco impulsa el Decenio de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible (2021-2030), una iniciativa que busca coordinar esfuerzos globales en pro de un conocimiento profundo y responsable de los mares. Sin embargo, los avances han sido lentos y desiguales.
La organización señala que sin una inversión decidida, será imposible alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con la vida submarina y la acción climática. Además, alerta que sin datos sólidos y continuos, los gobiernos seguirán tomando decisiones a ciegas frente a la degradación de los ecosistemas marinos.
En paralelo, la conferencia buscará acuerdos concretos en temas como la contaminación por plásticos, la protección de áreas marinas vulnerables, la pesca ilegal y los derechos de las comunidades costeras.
Según el programa oficial, se espera que varios países presenten compromisos voluntarios para mejorar la gobernanza de los océanos. Organizaciones civiles también presionarán para que estas promesas no queden en papel mojado.
Para la Unesco, esta cumbre representa una oportunidad crítica: cambiar el rumbo de la relación entre el ser humano y el mar, y hacerlo desde el conocimiento científico. Porque, como indicó Azoulay, sin ciencia, no hay futuro para los océanos.
También te puede interesar: Aumento del nivel del mar amenaza al 80% de los humedales en el Golfo y Caribe mexicanos




