La crisis diplomática entre México y Ecuador volvió a intensificarse este sábado, luego de que el gobierno ecuatoriano emitiera una alerta por un presunto intento de atentado contra el presidente Daniel Noboa, supuestamente planeado por sicarios vinculados a México. Ante estas acusaciones, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México respondió con un contundente comunicado en el que rechazó «tajantemente» la creación de lo que calificó como “narrativas inescrupulosas”.
“El Gobierno de México rechaza comunicados oficiales y/o filtraciones de documentos que aludan a nuestro país como fuente de supuestos actos delictivos o situaciones internas en Ecuador”, señaló la SRE, dejando en claro su inconformidad con las recientes declaraciones provenientes de Quito.
Una relación marcada por fricciones constantes
Este nuevo episodio se suma a una larga serie de desencuentros entre ambas naciones, que se agravaron en abril de 2024 con el asalto a la embajada mexicana en Quito por parte de la policía ecuatoriana, en un intento por capturar al exvicepresidente Jorge Glas, quien se encontraba asilado en la sede diplomática.
Ese incidente fue calificado por México como una grave violación al derecho internacional, específicamente a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas. En respuesta, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador ordenó la ruptura inmediata de relaciones diplomáticas con Ecuador, decisión respaldada por la canciller Alicia Bárcena.
Sheinbaum endurece postura ante Noboa
La actual presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha mantenido la línea dura iniciada por su antecesor. En abril de este año, descartó cualquier posibilidad de restablecer relaciones con el gobierno de Daniel Noboa, al considerar su reelección como “dudosa” y aludiendo a un informe de la OEA que calificó las elecciones como injustas. “México no tendrá relaciones con Ecuador mientras Noboa ejerza el cargo de presidente”, declaró tajantemente.
Las fricciones no se limitan al ámbito diplomático. En noviembre de 2024, México se negó a extraditar al exministro ecuatoriano Walter Solís Valarezo, refugiado en el país desde 2021. La decisión avivó los reclamos del gobierno de Noboa.
Asimismo, las negociaciones comerciales entre ambos países también se han estancado. Un intento de acuerdo de libre comercio en 2022 se frustró ante la negativa de México de eliminar aranceles a productos clave de la economía ecuatoriana como el camarón y el banano.
Más recientemente, en febrero de 2025, Sheinbaum minimizó el impacto del anuncio de Ecuador sobre un arancel del 27% a productos mexicanos, al considerar que el comercio bilateral representa solo el 0.4% de las exportaciones totales de México.
Aeroméxico y otras consecuencias
Como parte del deterioro en la relación bilateral, Aeroméxico suspendió temporalmente sus vuelos a Quito tras la irrupción policial en la embajada. A su vez, la demanda presentada por México ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) contra Ecuador sigue su curso, en busca de disculpas públicas, sanciones y garantías de no repetición.
Este fin de semana, tras la filtración del informe que advertía sobre un posible atentado contra Noboa, el ministro de Gobierno de Ecuador, José de la Gasca, aseguró que el documento es auténtico y responsabilizó a «los malos perdedores» de estar detrás de un intento de desestabilizar al gobierno reelecto. La alerta nacional fue emitida con un llamado a reforzar la seguridad del presidente y del gabinete.
Una tensión sin final claro
Con ambos países atrincherados en posiciones cada vez más firmes y una narrativa marcada por acusaciones, rupturas y desconfianza mutua, las relaciones entre México y Ecuador se encuentran en su punto más bajo en décadas.
Mientras tanto, la región observa con atención el desenlace de este conflicto que, más allá de lo diplomático, pone en evidencia la fragilidad de las alianzas hemisféricas y los desafíos que enfrentan los países latinoamericanos en tiempos de alta polarización política y diplomática.
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