Cierre fronterizo por plaga pone en riesgo exportaciones y crecimiento

El cierre de la frontera de EE. UU. a las exportaciones de ganado mexicano por la presencia del gusano barrenador ya tiene un impacto económico tangible, advirtió el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF). Gabriela Gutiérrez, presidenta nacional del organismo, aseguró que están en riesgo más de mil 300 millones de dólares en exportaciones.

En conferencia de prensa, Gutiérrez señaló que la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) ha sufrido recortes presupuestales severos desde 2019, lo que ha debilitado su capacidad para prevenir y contener plagas como esta. «SENASICA ha visto su presupuesto reducirse 50 por ciento en términos reales desde ese año», apuntó.

El brote del gusano barrenador ya provocó que el cruce de ganado en la frontera se vuelva lento, mientras avanzan los focos de infección, principalmente en el estado de Tabasco.

Gusano barrenador no viene solo: más amenazas para la economía

Víctor Manuel Herrera, presidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del IMEF, advirtió que, además de este golpe, el efecto de la política arancelaria de EE. UU. aún no se mide por completo. «No sabemos si en algún momento se podrá declarar una recesión oficialmente, pero un crecimiento negativo ya lo estamos sintiendo hoy», expresó.

El IMEF estima que el Producto Interno Bruto crecerá apenas 0.10 por ciento este año, una cifra que refleja un estancamiento casi total de la actividad económica.

Otros elementos que presionan a la economía incluyen la incertidumbre generada por la posible reforma al poder judicial, el débil crecimiento del empleo y la crisis financiera que arrastra Petróleos Mexicanos (Pemex).

«El capital negativo de Pemex es de 98 mil millones de dólares, a pesar de que el gobierno federal le ha inyectado más de 115 mil millones de dólares. No está claro cuándo dejará de requerir apoyo fiscal. El alto costo de mantener a flote a Pemex seguirá por varios años más», alertó Gutiérrez.

La combinación de estos factores, desde el bloqueo a exportaciones agropecuarias hasta la incertidumbre estructural, dibuja un panorama complejo para la economía mexicana en los próximos meses.

México ya ha enfrentado esta plaga

Aunque el gusano barrenador fue erradicado en México en 1991, su reaparición representa una amenaza seria para la ganadería nacional. Este insecto, cuya larva se alimenta de tejido vivo en los animales, puede provocar pérdidas millonarias si no se controla a tiempo. En su momento, el país logró eliminarlo mediante un programa binacional con EE. UU., basado en la liberación de moscas estériles.

Expertos han advertido que la falta de continuidad en ese tipo de campañas y el debilitamiento institucional de los organismos encargados de la sanidad animal, como SENASICA, explican en parte el resurgimiento del problema. La plaga ya se ha detectado en estados como Tabasco, y se teme que se extienda hacia zonas de alta producción ganadera si no se toman medidas urgentes.

En este contexto, el cierre de fronteras por parte de EE. UU. se interpreta no solo como una medida sanitaria, sino también como un golpe económico con implicaciones políticas. El sector ganadero exige respuestas inmediatas del gobierno mexicano, incluyendo financiamiento para contener la plaga y negociaciones diplomáticas que permitan restablecer las exportaciones cuanto antes.

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