El Congreso de EE. UU. debate un ambicioso plan fiscal impulsado por el presidente Donald Trump que extendería sus recortes tributarios, limitaría programas sociales y elevaría aranceles. Sin embargo, según la Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés), la propuesta aumentaría el déficit federal en 2.42 billones de dólares en la próxima década.
El paquete, denominado “One Big Beautiful Bill” por sus impulsores, fue aprobado por un margen estrecho en la Cámara de Representantes en mayo. Ahora enfrenta obstáculos en el Senado, donde varios legisladores republicanos han manifestado su preocupación por el impacto fiscal del plan.
Críticas internas y dudas sobre la deuda
El cálculo de la CBO, una entidad no partidista, proyecta una caída de 3.67 billones de dólares en los ingresos del gobierno hasta 2034, parcialmente compensada por una reducción de 1.25 billones en el gasto público. Los funcionarios de la administración Trump insisten en que estas cifras no consideran el impulso económico derivado de la desregulación y los incentivos fiscales.
Elon Musk, CEO de Tesla y SpaceX, calificó el martes el plan como “una abominación repugnante llena de prebendas”, reflejando el malestar entre conservadores fiscales y empresarios que ven en la propuesta un riesgo de mayor endeudamiento estructural.
Scott Bessent, secretario del Tesoro, afirmó que el crecimiento económico superará el 3 % en los próximos 12 meses, lo que permitiría absorber el incremento de deuda. También defendió el impacto recaudatorio de los nuevos aranceles, aunque admitió que aún se negocian ajustes con socios comerciales.
Por su parte, la CBO estimó en un informe separado que los aranceles vigentes antes del 13 de mayo podrían reducir el déficit en 2.8 billones de dólares, aunque advirtió que existe incertidumbre sobre su efecto real.
Recortes fiscales, aranceles y beneficios laborales
El proyecto contempla hacer permanentes los recortes al impuesto sobre la renta aprobados en 2017, eliminar hasta 2028 los impuestos sobre propinas y horas extras, y elevar el techo de deducción federal por impuestos estatales y locales de 10 mil a 40 mil dólares.
Incluye también la eliminación de subsidios a energías limpias, nuevos requisitos laborales para beneficiarios de Medicaid y modificaciones al Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP). Según la CBO, estas medidas dejarían sin seguro médico a 10.9 millones de personas en 2034, entre ellas 1.4 millones sin ciudadanía o estatus migratorio.
El gobierno ha minimizado estas proyecciones, asegurando que no reflejan el impacto positivo esperado. Trump tiene previsto reunirse esta semana con senadores republicanos del Comité de Finanzas para afinar detalles y asegurar su respaldo. El Departamento del Tesoro ha advertido que sus maniobras presupuestarias se agotarían en agosto si no se eleva el techo de deuda antes de julio.
También te puede interesar: Pemex recortará 3 mil plazas de confianza para ahorrar casi 5 mil millones de pesos




