Tiger Woods queda cinco años sin licencia tras acuerdo por accidente en Florida

El golfista aceptó un acuerdo judicial que redujo el cargo original por conducir bajo los efectos de sustancias y recibió una suspensión de cinco años para conducir.

Tiger Woods puso fin a la disputa penal derivada del accidente automovilístico que protagonizó en marzo en Florida. El golfista aceptó un acuerdo judicial que redujo el cargo original por conducir bajo los efectos de sustancias y terminó con una suspensión de cinco años de su licencia.

El deportista compareció este miércoles ante el juez Darren Steele, en el Tribunal del Condado de Martin, en Stuart. Durante la audiencia, el cargo más grave fue sustituido por una acusación de conducción imprudente, mientras que el señalamiento por negarse a una prueba legal quedó resuelto mediante otro cargo.

Woods había enfrentado inicialmente acusaciones por conducir bajo los efectos de sustancias con daños a la propiedad y por negarse a someterse a una prueba legal. Ahora, el acuerdo le permite cerrar el caso sin mantener la acusación original de DUI.

La resolución contempla una suspensión de cinco años para conducir. Las sanciones relacionadas con los distintos cargos correrán de manera concurrente, por lo que el periodo total de prohibición será de cinco años.

El juez fue tajante al explicarle las condiciones del acuerdo. Le advirtió que, si conduce durante el periodo de suspensión, podría regresar inmediatamente a prisión.

El accidente que llevó a Woods ante la justicia

El caso comenzó el 27 de marzo de 2026, cuando el vehículo que conducía Woods chocó contra un remolque que era transportado por una camioneta en Jupiter Island, cerca de su residencia.

La camioneta del golfista terminó volcada sobre uno de sus costados. Nadie resultó herido en el accidente, aunque el vehículo sufrió daños y las autoridades iniciaron una investigación sobre las condiciones en las que Woods se encontraba al volante.

De acuerdo con el reporte policial, los agentes que acudieron al lugar observaron señales que consideraron compatibles con una posible intoxicación. Además, encontraron dos pastillas de hidrocodona entre las pertenencias del golfista.

Woods aceptó realizar una prueba de alcoholemia, cuyo resultado fue negativo. Sin embargo, se negó a proporcionar una muestra de orina para detectar la presencia de medicamentos u otras sustancias.

Ese rechazo se convirtió posteriormente en uno de los cargos que enfrentó ante la justicia de Florida.

La investigación también estableció que Woods declaró que estaba mirando su teléfono y cambiando la estación de radio cuando ocurrió el accidente. Esa explicación formó parte de los elementos considerados durante el proceso.

Inicialmente, el golfista se había declarado no culpable de los cargos. Meses después, su defensa llegó a un acuerdo con los fiscales para reducir las acusaciones y resolver el proceso judicial.

La licencia quedará suspendida hasta 2031

La sanción más significativa para Woods será la imposibilidad de conducir legalmente durante cinco años.

El juez Darren Steele dejó claro durante la audiencia que no habrá excepciones para que el golfista conduzca durante ese periodo. La advertencia fue directa y quedó vinculada a la posibilidad de una nueva sanción de cárcel si incumple la orden.

Además de la suspensión, Woods recibió multas derivadas de los cargos incluidos en el acuerdo. Una de las sanciones correspondió a la conducción imprudente y otra a la negativa a someterse a la prueba legal.

La resolución representa un desenlace considerablemente distinto al escenario que enfrentaba Woods cuando fue detenido. El cargo original por conducir bajo los efectos de sustancias podía tener consecuencias más severas, pero finalmente fue sustituido dentro del acuerdo alcanzado con la fiscalía.

El caso también deja nuevamente bajo escrutinio la relación entre la salud física del golfista y su consumo de medicamentos. Woods ha pasado por múltiples operaciones de espalda y sufrió graves lesiones en las piernas durante el accidente automovilístico que tuvo en California en 2021.

Después del incidente de marzo, el deportista se alejó temporalmente de la actividad pública para concentrarse en su recuperación. Posteriormente, recibió autorización judicial para viajar al extranjero e ingresar en un centro especializado.

Woods vuelve a cerrar un capítulo fuera del campo

La resolución judicial llega en un momento en el que Woods intenta mantener su actividad dentro del golf pese a las consecuencias físicas acumuladas durante los últimos años.

El ganador de 15 títulos de Grand Slam reapareció públicamente en junio durante el Travelers Championship del PGA Tour. Su presencia ocurrió después del periodo de tratamiento que siguió al accidente de Florida.

Aunque el proceso penal ya quedó resuelto mediante el acuerdo, la suspensión de la licencia tendrá consecuencias prácticas durante los próximos cinco años. Woods no podrá conducir durante ese periodo y cualquier incumplimiento podría llevarlo nuevamente ante un juez.

El golfista, de 50 años, permaneció prácticamente en silencio durante la audiencia. Llegó al tribunal para formalizar el acuerdo y abandonó el lugar después de que el juez estableciera las condiciones de la sentencia.

Con el acuerdo, Woods evita continuar enfrentando el cargo original de DUI. Sin embargo, la resolución también deja una sanción prolongada: cinco años sin licencia y una advertencia judicial de cárcel si vuelve a conducir.

Así termina el proceso derivado del accidente de marzo, aunque sus efectos acompañarán al ex número uno mundial durante buena parte de los próximos años.

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