La presidenta mexicana se refirió a la renuncia anunciada por Santiago Peña en medio del colapso de Ueno Bank, entidad vinculada empresarialmente al exmandatario y bajo investigación penal.
La crisis de Ueno Bank en Paraguay abrió un frente financiero y político que alcanzó al entonces presidente Santiago Peña. Desde México, Claudia Sheinbaum señaló que el caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de mantener separados los intereses económicos y las decisiones del poder público.
Durante su conferencia matutina de este viernes 6 de noviembre, la mandataria evitó emitir una valoración definitiva sobre la situación paraguaya. Argumentó que todavía se necesita conocer más información sobre los hechos que llevaron a Peña a anunciar su renuncia.
“Parece que el hoy expresidente estaba involucrado en este banco, que esa es la razón por la cual él toma la decisión de dimitir, y por eso siempre nosotros hemos dicho que tiene que haber separación del poder económico y el poder político”, expresó.
La intervención de Ueno Bank desató la crisis
El conflicto comenzó a escalar el 3 de noviembre, cuando el Banco Central de Paraguay intervino Ueno Bank después de que la institución presentara un deterioro en su solvencia por debajo del mínimo requerido.
La medida afectó las operaciones de una entidad con alrededor de tres millones de clientes, de acuerdo con las cifras difundidas por el propio banco. También quedaron comprometidos recursos públicos que la institución administraba, incluidos fondos relacionados con el sistema estatal de pensiones.
La dimensión del problema no se limita a los ahorros particulares. La presencia de dinero público en el banco convirtió su situación financiera en un asunto de interés nacional y abrió cuestionamientos sobre los mecanismos de supervisión y las decisiones de las autoridades.
El Fondo de Garantía de Depósitos paraguayo contempla una cobertura de hasta 228 millones de guaraníes por persona, equivalente a aproximadamente 38 mil 200 dólares, según las cifras citadas en el reporte original.
Las investigaciones alcanzan a Santiago Peña
La relación del exmandatario con Ueno Bank se encuentra en el centro de los cuestionamientos. Peña tuvo participación accionaria en el Grupo Vázquez, conglomerado empresarial que controla la institución financiera, aunque no se le atribuye una participación directa en el banco.
El entonces presidente vendió sus acciones del grupo en marzo de 2025, cuando ya ocupaba el cargo. Ese antecedente motivó preguntas sobre posibles conflictos de interés y sobre la relación entre el poder político y los intereses empresariales vinculados con la entidad.
El 5 de noviembre, la Fiscalía paraguaya ordenó abrir tres investigaciones penales relacionadas con la supervisión de Ueno Bank, el procedimiento aplicado ante su crisis y la colocación de recursos públicos en la institución. Las pesquisas incluyen a Peña y a otros funcionarios.
La apertura de investigaciones no significa que exista una responsabilidad penal acreditada. Corresponderá a las autoridades reunir pruebas y determinar si hubo conductas ilícitas.
La renuncia no cerró la disputa política
Aunque Peña anunció su renuncia el jueves 5 de noviembre, su salida no resolvió de inmediato la crisis institucional. El Congreso paraguayo también puso en marcha un procedimiento de juicio político, por lo que la aceptación de su dimisión y el curso de ese proceso quedaron sujetos a las decisiones legislativas.
El caso mantiene bajo escrutinio la relación entre las autoridades, los organismos encargados de vigilar al sistema financiero y los recursos públicos depositados en una entidad privada.
La declaración de Sheinbaum se centró en la necesidad de separar el poder económico del político. En Paraguay, esa discusión ahora está ligada a las investigaciones sobre Ueno Bank y a las decisiones que deberán tomar las instituciones responsables de esclarecer lo ocurrido.
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