La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) inició el pago anticipado de dos bonos soberanos que originalmente vencerían en 2026, uno denominado en dólares y otro en euros. Para ello, utilizó la totalidad del Remanente de Operación del Banco de México (Banxico) correspondiente al ejercicio fiscal 2024, equivalente a 17 mil 995 millones de pesos.
Según el comunicado oficial, el monto de los bonos alcanza los tres mil 593 millones de dólares, lo que representa el 85 % de las amortizaciones de deuda externa previstas para 2026. Esta decisión forma parte de una estrategia que busca reducir la exposición del portafolio gubernamental a choques externos y mantener finanzas públicas sostenibles.
¿Cuáles son los bonos pagados por anticipado?
El primer bono anticipado, denominado en dólares estadounidenses, equivale a dos mil 060 millones de dólares. El segundo, denominado en euros, corresponde a mil 327 millones de euros, lo que representa aproximadamente mil 533 millones de dólares. Ambos compromisos vencían originalmente en 2026, y ahora serán liquidados con más de un año de anticipación.
Hacienda precisó que parte de los recursos utilizados provienen también de una emisión financiera realizada el pasado 23 de junio. Esta combinación de remanente operativo y recursos del mercado internacional permite fortalecer el perfil de vencimientos del gobierno federal.
La dependencia subrayó que estas operaciones buscan reducir al mínimo las amortizaciones previstas de deuda externa para el año entrante. Con ello, el gobierno se reserva margen de maniobra para enfrentar posibles turbulencias económicas o aprovechar oportunidades en los mercados financieros internacionales.
Una estrategia de refinanciamiento más amplia
La operación anunciada esta semana se suma a otra realizada también en junio, cuando el gobierno federal ejecutó un manejo de pasivos por un total de dos mil 501 millones de dólares. Al sumar ambas, el monto de refinanciamiento de deuda externa acumulado en lo que va del año asciende a seis mil 094 millones de dólares.
Hacienda calificó esta política como parte de una “estrategia proactiva” que refuerza la resiliencia financiera del país ante factores externos. En un contexto de volatilidad internacional, presiones geopolíticas y endurecimiento de la política monetaria en distintas regiones del mundo, el gobierno mexicano parece buscar estabilidad financiera interna mediante la anticipación de pagos.
La medida también podría interpretarse como una señal al mercado de que México mantiene un manejo responsable de su deuda, lo cual podría influir positivamente en la percepción de riesgo soberano y en la confianza de inversionistas extranjeros. No obstante, el uso del remanente de Banxico no está exento de debate, ya que este tipo de transferencias ha generado controversias en administraciones pasadas por su impacto en la autonomía del banco central.
Cabe destacar que el remanente de operación de Banxico corresponde a la diferencia entre ingresos y egresos del banco central, y su uso está regulado por la Ley del Banco de México. Al destinarse a la reducción de deuda, en lugar de gasto corriente, cumple con las reglas fiscales establecidas.
Con esta acción, la SHCP parece apuntar a cerrar 2025 con un perfil de deuda externa más estable y menor vulnerabilidad ante factores exógenos. A falta de más detalles, el resultado final dependerá del comportamiento de los mercados, el tipo de cambio y las condiciones macroeconómicas globales en los próximos trimestres.
También te puede interesar: Las reglas del T-MEC encarecieron los autos y frenaron ligeramente su producción




