La inflación general en México mostró una leve desaceleración en la primera quincena de junio al situarse en 4.51 por ciento anual, una cifra ligeramente menor al 4.62 por ciento registrado en la quincena anterior. Aunque representa una mejora, el dato permanece fuera del rango objetivo del Banco de México (Banxico), que es de 3 por ciento con un margen de un punto porcentual.
Este comportamiento se dio en un contexto en el que los mercados financieros esperan una nueva reducción en la tasa de interés por parte de Banxico, programada para este jueves. En sus tres reuniones previas, el banco central ha recortado medio punto porcentual en cada ocasión, una tendencia que podría mantenerse si las condiciones lo permiten.
Inflación subyacente y debate interno en Banxico
La inflación subyacente —que excluye productos de alta volatilidad como alimentos frescos y energéticos— se incrementó ligeramente a 4.20 por ciento desde el 4.15 por ciento de la quincena anterior. Este nivel superó la estimación de 4.16 por ciento de la encuesta de Bloomberg, lo que podría influir en la decisión final de la junta de gobierno de Banxico.
Aunque se anticipa un nuevo recorte, algunos miembros del banco han manifestado cautela. Jonathan Heath, uno de los subgobernadores, sugirió recientemente que una pausa en el ciclo de reducciones sería prudente, pese a reconocer que un recorte de 50 puntos base sigue siendo una opción viable.
La encuesta más reciente de Citi indica que el consenso entre analistas es que Banxico mantendrá el ritmo de recortes. Sin embargo, Bloomberg Economics prevé una posible moderación en la política monetaria con una reducción más conservadora de 25 puntos base. Actualmente, la tasa clave de interés en México se ubica en 8.5 por ciento.
Factores económicos y contexto internacional
Además del comportamiento inflacionario, Banxico considera otros factores en su toma de decisiones, entre ellos el crecimiento económico del país, que se estima apenas en 0.1 por ciento para este año. Esta cifra refleja una economía estancada, lo que en teoría podría ayudar a disminuir presiones inflacionarias.
La gobernadora del banco central, Victoria Rodríguez, ha reiterado que las decisiones del banco no responden únicamente a variaciones puntuales en los datos. En su visión, el análisis debe incluir tendencias y factores estructurales tanto internos como externos.
Por otra parte, la evolución de la economía mexicana también estará determinada por la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), prevista para iniciar formalmente este año. Dependiendo de los cambios que surjan en las negociaciones, el panorama económico podría variar significativamente.
A pesar de las amenazas arancelarias del presidente Donald Trump, México ha mantenido una relación relativamente estable con su principal socio comercial. Funcionarios mexicanos sostienen que esta cercanía, junto con la fuerte integración de ambas economías, ha permitido contener impactos mayores en comparación con otras naciones.
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