Pemex ofrece combustible a pescadores por lucro cesante tras derrame

Petróleos Mexicanos (Pemex) ofreció una dotación anual de combustible como forma de compensación a los pescadores afectados por el derrame de hidrocarburos ocurrido a inicios de mayo en Paraíso, Tabasco. La petrolera reconoce así el lucro cesante, es decir, las pérdidas económicas generadas por la imposibilidad de faenar con normalidad, debido al daño en sus herramientas de trabajo y a la interrupción de sus actividades.

Pemex aseguró en un comunicado que las negociaciones con los pescadores continúan. La empresa sostiene que mantiene intacta su “licencia social” para seguir operando en la región. El apoyo se destina únicamente al sector pesquero organizado que comparte territorio con las operaciones petroleras.

“El diálogo se enfoca en la entrega anual de combustible al sector pesquero”, afirmó la paraestatal, ahora encabezada por Víctor Rodríguez Padilla.

La fuga que provocó el derrame se originó en un ducto que lleva aceite desde la plataforma Akal hasta la Terminal Marítima de Dos Bocas. El accidente afectó por lo menos siete kilómetros de litoral. Aunque Pemex calificó las afectaciones como “moderadas”, los pescadores denunciaron daños materiales, mayores costos de operación y reducción de ingresos.

Diálogo sin admitir daño ambiental

Las labores de limpieza concluyeron el 9 de mayo, y las playas reabrieron al público poco después. Pemex afirma que la pesca nunca se suspendió por completo, aunque sí se vio obstaculizada y generó pérdidas económicas entre los afectados.

Según la empresa, las cooperativas y permisionarios privados mantienen una relación armónica con Pemex y con el gobierno de Tabasco. Como parte de las medidas paliativas, se han entregado donaciones de combustible para reducir los gastos de navegación.

Hasta ahora, la estrategia de compensación no incluye una indemnización económica directa ni reconoce oficialmente un daño ambiental. Esto ha generado descontento en sectores locales que consideran insuficiente el alcance de las medidas adoptadas.

La empresa estatal indicó que trabaja en nuevos mecanismos de apoyo productivo que podrían incluirse dentro del esquema de negociación vigente.

Antecedentes del derrame en Paraíso

Este tipo de incidentes ha ocurrido en otras ocasiones en la costa de Tabasco. Comunidades pesqueras han denunciado derrames causados por infraestructura obsoleta o con mantenimiento deficiente, sin que haya consecuencias legales o reparación integral. La plataforma Akal, de donde se originó esta fuga, es una de las más antiguas del sistema nacional y ha sido objeto de reportes sobre corrosión y fallas operativas.

En diversas ocasiones, autoridades ambientales han sido señaladas por su limitada capacidad de supervisión. Colectivos civiles reclaman que Pemex asuma compromisos de reparación más serios, y no se limite a ofrecer soluciones temporales como la entrega de combustible. Esta percepción ha contribuido al escepticismo en comunidades vulnerables a la actividad petrolera.

En 2023, un derrame menor en la misma región fue reportado por pescadores y documentado por ambientalistas. Pese a las evidencias, no hubo sanciones visibles y las labores de limpieza se limitaron a acciones sin asesoría técnica. Estos antecedentes han alimentado una percepción de impunidad y abandono.

Expertos coinciden en que la frecuencia de estos accidentes refleja falta de inversión en mantenimiento y escasa fiscalización ambiental. Además, la ausencia de seguimiento impide conocer el verdadero impacto acumulado sobre los ecosistemas y sobre las economías que dependen del mar.

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