La Corte Suprema de Estados Unidos confirmó que todas las personas nacidas en territorio estadounidense conservan el derecho a la ciudadanía por nacimiento, incluso cuando sus padres se encuentran en el país de manera irregular o temporal. Con una votación de 6-3, el máximo tribunal anuló la orden ejecutiva impulsada por el presidente Donald Trump para restringir ese derecho constitucional.
La Corte Suprema de Estados Unidos confirmó este martes que la ciudadanía por nacimiento continúa protegida por la Decimocuarta Enmienda de la Constitución, una decisión que bloquea el intento del presidente Donald Trump de limitar ese derecho mediante una orden ejecutiva.
Con una mayoría de seis votos contra tres, los magistrados concluyeron que los hijos nacidos en territorio estadounidense de padres con estancia irregular o temporal también son ciudadanos desde el momento de su nacimiento.
El fallo mantiene una interpretación constitucional vigente desde hace más de 150 años y representa uno de los reveses judiciales más importantes para la política migratoria impulsada por la actual administración.
La Corte ratifica el alcance de la Decimocuarta Enmienda
En la resolución, los magistrados señalaron que los menores nacidos en Estados Unidos de padres presentes de manera ilegal o temporal están «sujetos a la jurisdicción» del país.
Por ello, determinaron que adquieren automáticamente la ciudadanía estadounidense conforme a la cláusula de ciudadanía establecida en la Decimocuarta Enmienda.
La Corte recordó que esa disposición constitucional ha reconocido históricamente como ciudadanos estadounidenses a casi todas las personas nacidas dentro del territorio nacional.
Las únicas excepciones corresponden, entre otros casos, a hijos de diplomáticos extranjeros acreditados oficialmente en Estados Unidos.
Rechazan la orden ejecutiva de Trump
La decisión invalida la orden ejecutiva firmada por Donald Trump el 20 de enero de 2025, el mismo día en que inició su segundo mandato presidencial.
Con esa medida, el mandatario buscaba impedir que hijos de migrantes en situación irregular o con estancia temporal obtuvieran automáticamente la ciudadanía estadounidense.
De acuerdo con estimaciones citadas durante el proceso judicial, la disposición habría afectado aproximadamente a 255 mil niñas y niños cada año.
El máximo tribunal concluyó que la orden contradecía el texto constitucional y la jurisprudencia consolidada durante más de un siglo.
Hubo votos particulares
Aunque el fallo fue respaldado por seis magistrados, algunos integrantes de la Corte expresaron diferencias sobre el alcance de la interpretación constitucional.
El juez Brett Kavanaugh manifestó reservas respecto a una interpretación amplia de la cláusula de ciudadanía.
Sin embargo, tampoco respaldó la orden ejecutiva promovida por Trump.
Otros tres jueces conservadores votaron en contra de la decisión mayoritaria al considerar que la ciudadanía automática no debe aplicarse de manera absoluta.
Un debate con profundas implicaciones migratorias
Durante su campaña presidencial, Donald Trump prometió eliminar la ciudadanía automática para hijos de migrantes indocumentados.
El mandatario sostuvo que la Decimocuarta Enmienda fue interpretada de manera incorrecta durante décadas y argumentó que originalmente solo buscaba reconocer la ciudadanía de los antiguos esclavos y sus descendientes tras la Guerra Civil.
Además, aseguró que Estados Unidos era el único país que otorgaba ciudadanía automática por nacimiento.
Sin embargo, especialistas recordaron que alrededor de una treintena de países mantienen sistemas similares de reconocimiento por lugar de nacimiento.
La resolución de la Corte Suprema fortalece ahora uno de los principios constitucionales más consolidados del sistema jurídico estadounidense y mantiene sin cambios el derecho de ciudadanía por nacimiento para millones de futuros ciudadanos.
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