Ismael “El Mayo” Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa, fue condenado a cadena perpetua por una corte federal de Estados Unidos, poniendo fin a más de cinco décadas como uno de los narcotraficantes más influyentes de México. Además de pasar el resto de su vida en prisión, deberá pagar una multa de 15 mil millones de dólares tras declararse culpable de los cargos en su contra.
La carrera criminal de Ismael “El Mayo” Zambada García llegó oficialmente a su fin este lunes, luego de que el juez federal Brian M. Cogan, de la Corte del Distrito Este de Nueva York, lo sentenciara a cadena perpetua por delitos relacionados con el narcotráfico.
El cofundador del Cártel de Sinaloa, de 76 años, deberá permanecer el resto de su vida en una prisión federal de Estados Unidos y pagar una multa de 15 mil millones de dólares, una cifra superior a la impuesta a su exsocio, Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Durante la audiencia, celebrada casi dos años después de su captura en territorio estadounidense, Zambada aceptó la sentencia y asumió responsabilidad por los delitos que se le imputaron.
De acuerdo con reportes difundidos desde la corte, el capo afirmó que no buscaba compasión y que acudía a aceptar las consecuencias de sus actos, con lo que evitó un juicio que habría implicado años de litigios y el desfile de decenas de testigos.
Aceptó la condena y pidió una prisión con atención médica
Tras declararse culpable, la defensa solicitó que Zambada sea enviado a un centro penitenciario con atención médica especializada debido a los problemas de salud que enfrenta por su edad.
En un memorándum presentado previamente ante la corte, su abogado, Frank A. Pérez, pidió que el Buró Federal de Prisiones considere su traslado a alguno de los complejos médicos federales de Carolina del Norte, Minnesota o Misuri, al argumentar que la solicitud no busca privilegios, sino garantizar atención durante el cumplimiento de la condena.
La defensa también destacó que el narcotraficante renunció a impugnar la sentencia y colaboró con el proceso judicial, una postura distinta a la seguida por Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien enfrentó un juicio de 11 semanas y posteriormente apeló su condena.
Según ese documento, Zambada aceptó plenamente la responsabilidad penal, expresó remordimiento y evitó al sistema judicial estadounidense un proceso largo y de alto costo.
La captura que cambió el rumbo del Cártel de Sinaloa
La detención de “El Mayo” Zambada ocurrió el 25 de julio de 2024, cuando fue trasladado a Estados Unidos tras abordar una aeronave privada que despegó desde México.
El histórico líder criminal sostuvo que fue engañado por Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo”, quien presuntamente lo citó a una reunión en Sinaloa para mediar un conflicto político y posteriormente lo entregó a las autoridades estadounidenses.
Ese episodio marcó uno de los mayores golpes contra la estructura del Cártel de Sinaloa y desencadenó una nueva etapa de disputas internas dentro de la organización criminal.
Durante décadas, Zambada fue considerado uno de los narcotraficantes más poderosos del continente y uno de los pocos grandes capos mexicanos que había logrado evitar la cárcel. A diferencia de otros líderes del crimen organizado, mantuvo un perfil discreto mientras consolidaba una red internacional de tráfico de drogas.
Con la sentencia dictada este lunes, Estados Unidos cerró judicialmente uno de los procesos más relevantes contra el narcotráfico mexicano y puso fin a la trayectoria criminal de uno de los fundadores del Cártel de Sinaloa.
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