La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que el proceso contra Ernesto Ruffo Appel responda a motivos políticos y pidió atender la investigación de la FGR luego de que exmandatarios iberoamericanos calificaran el caso como una venganza política.
La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó este martes que exista una persecución política contra Ernesto Ruffo Appel y sostuvo que el proceso contra el exgobernador de Baja California corresponde a una investigación criminal por presunto contrabando de combustible.
La mandataria respondió durante su conferencia matutina al pronunciamiento del Grupo Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA). Sus integrantes expresaron preocupación por la detención de Ruffo Appel y calificaron el proceso como una supuesta “venganza política”.
Entre quienes integran el grupo se encuentran el expresidente del Gobierno español José María Aznar, el expresidente mexicano Felipe Calderón y el exmandatario colombiano Álvaro Uribe.
Sheinbaum pidió que el caso sea analizado a partir de la información proporcionada por la Fiscalía General de la República y no bajo una interpretación política.
“Pues más allá de las personas, sería muy bueno que se informara. Que siguieran la información que ha dado la Fiscalía General de la República”, declaró.
Además, la presidenta marcó una diferencia entre las acusaciones políticas formuladas alrededor del proceso y la naturaleza de los delitos que investiga la FGR.
“Porque, repito, no tiene nada que ver con un tema político, es un tema criminal”, afirmó.
Sheinbaum responde a señalamientos de venganza política
La discusión sobre el caso escaló después de que el Grupo IDEA atribuyera el arresto de Ruffo Appel a una “venganza política”. El organismo también relacionó el proceso con un supuesto deterioro del Estado de derecho y el presunto desmantelamiento del sistema judicial mexicano.
Sheinbaum rechazó esa interpretación y sostuvo que quienes firmaron el pronunciamiento están equivocados. Asimismo, recordó que el proceso judicial continúa y se refirió a Ruffo Appel como presunto responsable mientras no exista una resolución definitiva.
“Es un tema de, obviamente, hasta que no quede juzgado, de una persona que presuntamente, de acuerdo a todas las pruebas, cometió graves delitos por contrabandear combustible, así de sencillo”, señaló.
La presidenta agregó que las acusaciones involucran presuntos delitos fiscales y relacionados con hidrocarburos. Según explicó, la investigación apunta a una operación desarrollada durante varios años.
“Cometer un fraude a la hacienda pública y traer durante años combustible ilegal. Entonces, quienes firman diciendo que es un asunto político, están equivocados”, sostuvo.
Además, Sheinbaum defendió la actuación de la Fiscalía y aseguró que existen elementos que permitieron obtener una orden judicial.
La mandataria también señaló que Ruffo Appel forma parte de un grupo de personas detenidas por estos hechos. En total, según indicó, otras siete personas fueron capturadas dentro del mismo caso.
FGR vincula el caso con una presunta red de contrabando
La Fiscalía General de la República también negó el lunes que la investigación contra el exgobernador tenga motivaciones políticas. De acuerdo con la institución, el caso deriva de su probable participación en una red dedicada al contrabando de hidrocarburos por ferrocarril.
Según la FGR, un juez federal vinculó a proceso el pasado 23 de julio a Ruffo Appel y a otras siete personas. Los presuntos delitos señalados son delincuencia organizada, contrabando y violaciones a la legislación en materia de hidrocarburos.
La investigación comenzó después del hallazgo de 33 ferrotanques abandonados en Coahuila. Posteriormente, de acuerdo con la Fiscalía, las indagatorias permitieron identificar una estructura que presuntamente importaba combustible declarando únicamente 10% de su contenido real.
Sheinbaum señaló que la Fiscalía cuenta con información suficiente para sustentar las acciones realizadas hasta ahora y recordó que la dependencia volvió a pronunciarse sobre el expediente.
“Y siguen las investigaciones, y es esta persona junto con otros siete que fueron detenidos por este delito”, indicó.
El caso mantiene así dos posiciones enfrentadas. Por una parte, la FGR sostiene que existe una investigación por presuntos delitos relacionados con una red de contrabando de hidrocarburos. Sheinbaum respaldó esa explicación y descartó una motivación política.
Por otra parte, el Grupo IDEA sostiene que el proceso contra Ruffo Appel constituye una “venganza política”. Antes de su detención, el propio exgobernador negó haber cometido irregularidades y aseguró que colaboraría con las autoridades. Además, dirigentes de oposición han calificado el caso como persecución política.
La presidenta insistió este martes en que el expediente debe discutirse a partir de la investigación ministerial y las decisiones judiciales. Mientras tanto, las indagatorias continúan y las acusaciones contra Ruffo Appel deberán resolverse dentro del proceso penal.
También te puede interesar: Sheinbaum evita condenar a Ortega y apela a la autodeterminación ante amenaza de acabar con elecciones en Nicaragua




