Aficionados de Japón sorprenden al mundo festejando solo con semáforo en rojo

Tras el emocionante empate 2-2 de Japón ante Países Bajos en el Mundial 2026, miles de aficionados salieron a celebrar al famoso cruce de Shibuya en Tokio. Lo extraordinario fue su disciplina: solo invadían el paso peatonal cuando el semáforo vehicular estaba en rojo y regresaban ordenadamente a las aceras al cambiar a verde, respetando el tráfico sin interrupciones. Una muestra más de la cultura japonesa que combina pasión y respeto absoluto por las normas.

El festejo viral en Shibuya

El pasado lunes 15 de junio de 2026, horas después del partido disputado en Dallas, Estados Unidos, donde Japón logró un agónico empate con goles de Keito Nakamura y Daichi Kamada, los hinchas nipones tomaron el icónico cruce peatonal de Shibuya.

Durante aproximadamente 40 segundos por ciclo —el tiempo que dura el semáforo en rojo para los vehículos—, cientos de personas saltaban, cantaban, ondeaban banderas y celebraban la euforia del punto conseguido. En cuanto la luz cambiaba a verde, todos regresaban calmadamente a las banquetas, permitiendo que los autos circularan con normalidad. Repetían el ciclo una y otra vez sin incidentes.

Este comportamiento, captado en videos que se volvieron virales en redes sociales, generó admiración global por su civismo.

Una cultura de orden y respeto

Este no es un hecho aislado, sino una expresión de valores profundamente arraigados en la sociedad japonesa. Conceptos como el Wa (armonía social), el respeto al prójimo y la responsabilidad colectiva guían el comportamiento diario de los nipones. Desde la infancia, en escuelas y familias, se enseña a priorizar el bien común: “pensar en los demás” y dejar los espacios mejor de lo que se encontraron.

En el fútbol, esta filosofía se manifiesta de múltiples formas. Además del festejo ordenado en Shibuya, los aficionados japoneses tienen la tradición de quedarse al final de cada partido para recoger la basura, barrer las gradas y dejar los estadios impecables, una costumbre que data desde el Mundial de Francia 1998 y que se repitió en este Mundial 2026 tras el juego contra Países Bajos.

Lección para el mundo

Mientras en muchas partes del planeta las celebraciones deportivas terminan en caos, basura acumulada o enfrentamientos, los japoneses demuestran que es posible vivir la pasión con euforia sin transgredir las normas ni afectar a terceros. Su ejemplo resalta valores universales como la disciplina, la educación cívica y el respeto mutuo, que trascienden fronteras y sirven de inspiración en cualquier sociedad.

En Quintana Roo, donde el turismo y los eventos masivos son parte del día a día, esta historia invita a reflexionar sobre la importancia de fomentar una cultura de orden y civismo que beneficie a residentes y visitantes.

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