El debilitamiento de la moneda estadounidense podría intensificarse en los próximos meses. Morgan Stanley anticipa que para mediados de 2026, el dólar retrocederá a niveles vistos por última vez durante la pandemia de Covid-19, presionado por recortes de tasas de interés y un crecimiento económico más lento en EE. UU.
Un índice ampliamente seguido del dólar caería cerca del 9 por ciento en los próximos doce meses, de acuerdo con un informe publicado el 31 de mayo por estrategas del banco, entre ellos Matthew Hornbach. El escenario proyectado refleja un cambio importante en los mercados de divisas y bonos.
Los analistas afirmaron que “los mercados de tasas y divisas han iniciado tendencias significativas que se mantendrán”, lo que conducirá a un dólar mucho más débil y a curvas de rendimiento más pronunciadas. El dólar ya acumula una caída cercana al 10 por ciento desde su punto más alto en febrero, impactado por las políticas comerciales del presidente Donald Trump y el escepticismo creciente en torno a los activos estadounidenses.
Tensiones comerciales crean incertidumbre
Las tensiones comerciales han generado un ambiente de incertidumbre para el dólar. En respuesta, varios analistas y fondos de inversión han comenzado a diversificar su exposición hacia otras divisas. JPMorgan Chase & Co., por ejemplo, recomendó recientemente apostar por monedas como el yen, el euro y el dólar australiano.
A medida que la confianza global en el dólar se erosiona, aumentan las expectativas de un reajuste profundo en el sistema financiero internacional. Las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal jugarán un papel clave. Morgan Stanley prevé que el banco central recortará las tasas en 175 puntos básicos durante 2026, una decisión que podría fortalecer aún más la tendencia bajista del dólar.
Además de su impacto en los mercados financieros, este debilitamiento influirá en las balanzas comerciales globales. Según el informe, las monedas más favorecidas serán el euro, el yen japonés y el franco suizo, tradicionalmente consideradas refugios seguros. Se espera que el euro avance desde su nivel actual de 1.13 hasta 1.25 el próximo año. En cuanto al yen, los analistas proyectan que se apreciará hasta 130 por dólar, desde los actuales 143.
La libra esterlina también podría beneficiarse, con una subida prevista desde 1.35 hasta 1.45. Los estrategas atribuyen este repunte al “alto rendimiento” que ofrece y a los bajos niveles de riesgo geopolítico que enfrenta el Reino Unido.
El informe también anticipa cambios en el mercado de deuda. Se estima que los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años alcancen el 4 por ciento antes de que termine 2025, con una caída posterior a medida que avancen los recortes de tasas. Este movimiento reforzaría la pérdida de atractivo del dólar frente a otras monedas globales.
También te puede interesar: Latinoamérica le da la espalda a Washington y se acerca a Pekín




