Labubu dispara el valor de Pop Mart: la muñeca china que obsesiona al mundo, desde Rihanna y Dua Lipa hasta Lisa y Kim Kardashian

Las muñecas Labubu, nacidas del universo de juguetes del fabricante chino Pop Mart, se han convertido en un fenómeno económico global. Su popularidad ha disparado las ventas de la empresa y catapultado su valor en los mercados bursátiles, con un crecimiento superior al 500 % en sus acciones en la Bolsa de Hong Kong en solo un año.

Detrás del diseño caricaturesco y la sonrisa burlona de Labubu hay una operación comercial bien estructurada. Las muñecas se venden bajo el formato de “caja sorpresa”, lo que genera un ciclo constante de compra y reventa. Esta estrategia, junto con el respaldo de celebridades como Rihanna, Lisa de Blackpink, Dua Lipa y Kim Kardashian, ha posicionado a Pop Mart como líder en el segmento de juguetes coleccionables.

Una estrategia comercial que genera millones

Labubu nació como parte de la serie «The Monsters», creada por el artista hongkonés Kasing Lung. Pop Mart adquirió los derechos del personaje en 2019, y desde entonces su crecimiento ha sido imparable. Las ventas internacionales ya representan el 40 % de los ingresos de la compañía, según cifras correspondientes a 2024.

La empresa ha expandido su modelo de negocio mediante más de 2,000 máquinas expendedoras —llamadas “roboshops”— y tiendas físicas en más de 30 países. Incluso así, la alta demanda ha obligado a suspender temporalmente las ventas en varias ciudades debido al desabasto.

El precio original de una muñeca Labubu oscila entre 18 y 50 dólares, pero en el mercado secundario llegan a revenderse por cifras mucho mayores. Este fenómeno de especulación ha convertido a la muñeca en un activo de valor entre los coleccionistas, generando una economía paralela en redes sociales y plataformas de e-commerce.

El fenómeno también ha sido capitalizado por influencers y minoristas globales. Desde el Sudeste Asiático hasta Norteamérica, las imágenes de consumidores haciendo largas filas o peleando por las muñecas han servido como publicidad viral gratuita, potenciando aún más la demanda.

El ‘poder blando’ de la economía creativa china

Analistas señalan que el éxito de Labubu forma parte de una estrategia más amplia de China para posicionar su “poder blando” a través de la propiedad intelectual cultural. La agencia estatal Xinhua ha destacado que estas muñecas representan “la creatividad y calidad chinas” y que funcionan como embajadoras culturales.

Casos similares como el videojuego “Black Myth: Wukong” o la película de animación “Nezha” refuerzan esta tendencia. Empresas como BYD, DeepSeek o Pop Mart están rompiendo prejuicios en los mercados occidentales, no solo por innovación tecnológica, sino también por el valor simbólico y cultural de sus productos.

Los ingresos de Pop Mart muestran que no se trata solo de una moda pasajera. En el primer trimestre de 2025, las utilidades netas se triplicaron respecto al mismo periodo del año anterior. La estrategia de exclusividad, las colaboraciones artísticas y la venta en series limitadas han demostrado ser un modelo de negocio eficaz en la era de las redes sociales.

Por lo pronto, las muñecas Labubu se mantienen como uno de los productos más codiciados del mercado global del entretenimiento. Su comercialización representa no solo una historia de éxito empresarial, sino también una nueva cara de la influencia económica china en el mundo.

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